La Libertad Avanza busca acuerdos con dialoguistas para sancionar la ley este jueves sin realizar cambios para que no regrese al Senado
El Gobierno nacional atraviesa horas decisivas en torno a la reforma laboral. El proyecto ya cuenta con media sanción del Senado y ahora debe ser tratado en la Cámara de Diputados. La intención del oficialismo es clara: aprobarlo antes del 1° de marzo, día en que el presidente Javier Milei abrirá el período de sesiones ordinarias del Congreso.
El punto más controvertido es el artículo 44, que modifica el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo. En términos sencillos:
Si un trabajador sufre una enfermedad o accidente que no tiene relación con su trabajo, después de los tres meses de licencia comenzaría a cobrar el 50% de su salario.
En otros supuestos, el ingreso sería del 75%, por ejemplo si tiene personas a cargo.
El texto no detalla con precisión qué ocurre en casos de enfermedades graves.
Este artículo no formaba parte del proyecto original y fue incorporado a último momento durante el tratamiento en el Senado, lo que generó ruido político y dudas en Diputados.
Si Diputados introduce cambios formales en el texto, el proyecto debe volver al Senado para su ratificación. Eso implicaría demoras y la posibilidad de reabrir otros artículos ya aprobados.
Desde el oficialismo describen esa alternativa como abrir una "caja de Pandora": una vez que el texto regresa a la Cámara alta, podrían reactivarse debates cerrados y complicarse la sanción definitiva.
Por eso, este fin de semana hubo contactos clave. La ministra Patricia Bullrich conversó con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y con la secretaria Legal y Técnica, María Ibarzábal, para encontrar una salida que permita resolver la controversia sin que el proyecto vuelva al Senado.
Bullrich explicó públicamente que están "trabajando" para incorporar una solución durante el debate en Diputados, pero sin alterar el recorrido legislativo.
Este lunes, el diputado mendocino Luis Petri habló con los medios y sostuvo que la estrategia en Diputados sería aprobar la norma tal como llegó del Senado para no demorar su entrada en vigencia y, posteriormente, avanzar con cambios a través de una ley complementaria o un decreto reglamentario.
"Pensamos que la ley hay que tratarla el miércoles en comisiones. Pretendemos subsanar el artículo con modificación reglamentaria o ley complementaria. Pero es imprescindible votar la ley".
Petri reconoció además que el artículo cuestionado "no estaba en el texto oficial y luego se incorporó a última hora".
Según explicó, la idea no es hacer cambios profundos. El único ajuste que contemplan es garantizar el 100% del salario en casos de enfermedades severas, degenerativas o irrecuperables. Para el resto de las afecciones o licencias, la intención es mantener el esquema aprobado por el Senado: descuentos del 25% o del 50% según cada situación.
El cronograma es ajustado. Este miércoles al mediodía debe estar cerrado el acuerdo, ya que a las 14 se reúne el plenario de las comisiones de Legislación del Trabajo y de Presupuesto. Tras una ronda de consultas, se emitirá dictamen para llevar el proyecto al recinto el jueves.
En cuanto a los números, el oficialismo asegura contar con:
94 votos propios.
22 de Fuerzas del Cambio (UCR, PRO, MID y Por Santa Cruz).
9 de Innovación Federal.
2 de Producción y Trabajo.
Eso suma 127 votos, el mínimo necesario para aprobar la iniciativa. Aún buscan sumar apoyos adicionales, mientras persisten dudas en algunos bloques provinciales y en ciertos diputados radicales.
Si no logran resolver el conflicto sin modificar el texto, el oficialismo tendría que introducir el cambio en Diputados, aprobarlo y enviarlo nuevamente al Senado para su ratificación en una sesión posterior. Sería una carrera contrarreloj para llegar antes del 1° de marzo.