Buenos Aires, Formosa, La Pampa, La Rioja, Misiones y Tierra del Fuego reclamaron a la Secretaría de Trabajo una convocatoria "urgente", presencial y con temario exclusivo. Advierten impacto laboral, fiscal y en los sistemas de inspección provinciales.
Seis gobiernos provinciales formalizaron este jueves un pedido al Ejecutivo nacional para que convoque "de manera urgente" al Consejo Federal del Trabajo (CFT) y abra allí el debate sobre la reforma laboral que obtuvo media sanción en el Senado. La solicitud apunta a una reunión presencial y exclusiva para analizar el alcance del proyecto antes de que avance en Diputados.
El planteo fue presentado ante el secretario de Trabajo, Julio Cordero, mediante una nota firmada por las máximas autoridades laborales de Buenos Aires, Formosa, La Pampa, La Rioja, Misiones y Tierra del Fuego. En el documento sostienen que la discusión no debería agotarse en el plano parlamentario y reclaman que se incorpore la mirada de cada distrito, por su rol directo en la gestión cotidiana de los conflictos laborales.
Las provincias advirtieron que la iniciativa no tendría efectos únicamente sobre el régimen de trabajo, sino también sobre cuestiones fiscales y sobre el esquema de inspección y control que depende de las jurisdicciones. Entre los firmantes figura el ministro de Trabajo bonaerense, Jorge Walter Correa, junto con sus pares y responsables de las carteras laborales del resto de las provincias.

El Gobierno logró su objetivo clave, tras aceptar casi 60 cambios que debió negociar con los gremios, empresarios y bancos. Los detalles
En un texto difundido bajo el título "El peso de un reclamo federal", las seis administraciones remarcaron que son "actores imprescindibles" en cualquier rediseño del modelo laboral, ya que enfrentan en su territorio la conflictividad y la aplicación práctica de normas y convenios.
Además, recordaron que el Pacto Federal del Trabajo (Ley 25.212) prevé que el CFT se reúna al menos cada tres meses, una frecuencia que -según plantearon- cobra mayor relevancia cuando se discuten reformas con impacto sobre las competencias provinciales. "El CFT no puede ser una mera caja de resonancia; es una herramienta de solución a problemáticas concretas", señalaron en la nota dirigida a Cordero.
El pedido se produce en plena discusión política por la reforma. En el Senado, el bloque peronista votó en contra, y los firmantes vincularon la convocatoria al objetivo de llevar el debate a un ámbito federal y sumar presión institucional antes del próximo capítulo en Diputados. En ese marco, también quedó expuesta una particularidad: Misiones, pese a que sus autoridades laborales firmaron el reclamo, tuvo senadores que acompañaron la media sanción, en una votación considerada clave para el resultado final.
Para las provincias, habilitar el Consejo Federal del Trabajo es "absolutamente necesario" por la magnitud de los cambios en discusión y porque -subrayan- la realidad laboral de cada región debería ser escuchada antes de una eventual sanción definitiva.