La norma que modificó la Ley de Inteligencia fue girada este jueves a la Comisión Bicameral. La oposición mueve sus fichas
Al límite del vencimiento de plazos, este jueves ingresó al Congreso el DNU que amplía facultades de la SIDE. Se trata del decreto 941/2025, mediante el cual el Poder Ejecutivo modificó la Ley de Inteligencia. Al cumplirse los diez días hábiles reglamentarios desde su publicación en el Boletín Oficial, la norma debía ser remitida de manera directa a la Comisión Bicameral de Trámite Legislativo.
A partir de ahora, la comisión contará con otros diez días hábiles para expedirse y emitir un dictamen sobre su validez. Si ese plazo vence sin pronunciamiento, las dos cámaras quedarán habilitadas para tratar el decreto directamente en los recintos, tanto en Diputados como en el Senado.
En ese escenario ya trabajan distintos sectores de la oposición, encabezados por los bloques de Unión por la Patria (UxP), conducidos por el diputado Germán Martínez y el senador José Mayans. El objetivo es reunir los votos necesarios para rechazar la medida.
En la Cámara de Diputados, a los 93 integrantes de UxP podrían sumarse los cuatro legisladores del Frente de Izquierda y 22 del interbloque Unidos, integrado por Provincias Unidas y la Coalición Cívica.
También se prevé el acompañamiento de la diputada Natalia de la Sota, del monobloque Defendamos Córdoba; de Jorge "Gato" Fernández, de San Luis; y de Marcela Pagano, de Coherencia. En la misma línea se ubicarían dos exlibertarios que hoy integran País Federal, Claudio Álvarez y Gerardo González.
Esa construcción opositora podría alcanzar la mayoría en Diputados. Las conversaciones para sumar adhesiones continúan pese al receso de verano. Para abrir el recinto se necesitan 129 legisladores que den quórum; luego, el rechazo requiere el voto de la mitad más uno de los presentes.
Los números en el Senado
El jefe de bloque del kirchnerismo en el Senado, José Mayans, construye mayorías contra el DNU
941/2025.
En la Cámara alta, UxP parte de una base de 28 senadores pertenecientes a distintos espacios del peronismo, incluido el Frente Cívico de Santiago del Estero que responde al exgobernador Gerardo Zamora. Dentro de ese núcleo se encuentran el bloque Justicialista que conduce Mayans y Convicción Federal, del puntano Fernando Salino.
Para alcanzar las 37 voluntades necesarias, podrían sumarse algunos senadores de la UCR y de Provincias Unidas, como Alejandra Vigo, de Córdoba, o Carlos Espínola, de Corrientes. También hay expectativa por la postura que adopten los representantes de Santa Cruz, José María Carambia y Natalia Gadano, del bloque Moveré por Santa Cruz.
El Congreso no tiene facultades para modificar el contenido de un DNU. Su rol se limita a aprobarlo o rechazarlo. Si ninguna de las cámaras lo impugna, el decreto continúa vigente por la vía de la aprobación tácita.
Para que quede sin efecto, en cambio, es necesario que ambas cámaras lo rechacen: no alcanza con un pronunciamiento negativo de solo una de ellas.
La Comisión Bicameral

La diputada Myriam Bregman y el Frente de Izquierda rechazan el DNU que modificó la Ley de Inteligencia.
La Comisión Bicameral de Trámite Legislativo está integrada por 16 miembros, ocho por cada cámara. Hasta el 9 de diciembre pasado fue presidida por el diputado del MID Oscar Zago. La tradición parlamentaria indica que la presidencia rota cada año entre Diputados y el Senado, por lo que en 2026 debería quedar en manos de un senador.
En los últimos días se enviaron diversas comunicaciones internas a las autoridades del Congreso -la vicepresidenta Victoria Villarruel y el titular de Diputados, Martín Menem- para que se conforme formalmente la comisión. Podría haber novedades la próxima semana.
Un referente opositor en Diputados aseguró a TN que el tema formará parte de la agenda de la reunión de mesa política convocada para el próximo viernes por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Del encuentro participarían además el ministro del Interior, Diego Santilli; la senadora Patricia Bullrich y el propio Menem.
El contenido del decreto
El DNU 941/2025 establece en su artículo segundo que "todas las actividades que se realizan en el ámbito de la Inteligencia Nacional revisten carácter encubierto en virtud de su sensibilidad, con el fin de minimizar el Riesgo Estratégico Nacional".
La norma define como investigación de inteligencia "al conjunto de tareas y procedimientos para identificar acciones y actores involucrados en actividades de interés para la Inteligencia Nacional". En un nuevo inciso agrega que las tareas de contrainteligencia incluyen evitar "acciones de infiltración, fuga de información clasificada, espionaje, atentados contra el orden constitucional, sabotaje, influencia, injerencia o interferencia de factores externos en detrimento del proceso decisorio de las autoridades constituidas del sistema republicano de gobierno".
Esas actividades, señala el decreto, "pueden verificarse en abordajes multidimensionales del accionar de los actores estatales y no estatales".
Desde la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), a cargo de Cristian Auguadra, se difundió a comienzos de enero un comunicado en defensa de la medida. Allí se afirmó que "el DNU permite proteger al país frente a las amenazas contemporáneas, delimita competencias, reduce su estructura y fortalece los controles estatales". Según el organismo, "los cambios responden a los más altos estándares democráticos y republicanos".
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El Ministerio de Economía dará a conocer este viernes el resultado de las cuentas públicas del año pasado. Tiene que conseguir un superávit de 1,6% del PBI para poder pedir un waiver dado que no pudo cerrar los números en dólares.