La Fiscalía ordenó la aprehensión de la mujer el pasado jueves e imputó formalmente a la detenida este lunes por los delitos de amenazas y coacciones.
Una mujer de 30 años fue imputada y derivada al penal de San Rafael tras ser denunciada por su expareja. La causa penal se inició luego de que el hombre denunciara amenazas que involucraron al hijo de ambos, de 7 años. En uno de los mensajes, la acusada adjuntó una fotografía del menor con una hoja de cuchillo sobre el cuello.
El envío de la imagen por WhatsApp se produjo hace más de una semana y estuvo acompañado de un ultimátum explícito. "Tenés 10 minutos para venir, tu hijo te rogó y no hay caso con vos. Capaz que así entendés y ojito con lo que hacés. Esto se terminó", señalaba el texto remitido por la agresora. Aunque en ese momento el padre del niño no acudió a la Justicia, nuevos episodios aceleraron la presentación formal.
El lunes pasado, el niño le dio al padre un escrito donde la mujer expresaba pensamientos sobre lesionar al chico o cometer suicidio. La situación escaló al día siguiente con un nuevo ataque en la vía pública, donde el hombre filmó a su expareja mientras le rompía los limpiaparabrisas y bloqueaba el paso de su automóvil.
Frente a estos hechos, el damnificado formalizó una denuncia ante el Juzgado de Familia local, organismo que dispuso la internación de la causante e intervención del ETI. Desde esa entidad informaron que requerían una causa penal para actuar a fondo y determinaron que el niño quedara provisionalmente al cuidado de sus abuelos maternos.
La Fiscalía ordenó la aprehensión de la mujer el pasado jueves e imputó formalmente a la detenida este lunes por los delitos de amenazas y coacciones. Tras la audiencia judicial, la acusada fue alojada en el establecimiento penitenciario. Paralelamente, el organismo de minoridad dispuso pericias psicológicas al progenitor y al niño para resolver la custodia.