La víctima, identificada como Gemma Giselle Álvarez, había denunciado a su expareja por violencia de género hace menos de un mes. El agresor la persiguió en moto, la hizo caer al asfalto y la atacó. Vecinos intentaron lincharlo al momento de su captura.
Un brutal femicidio conmociona a la provincia de San Juan y reabre la polémica en torno a la falta de respuestas institucionales ante denuncias previas. Gemma Giselle Álvarez fue asesinada el pasado jueves en las inmediaciones de una planta eléctrica en la zona de la Costanera, cuando se dirigía a trabajar a bordo de su motocicleta.
De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, su expareja, identificada como Matías Ezequiel Marín -quien se desempeñaba como chofer de una aplicación de viajes-, la siguió a bordo de su automóvil, la acorraló de manera deliberada y provocó que perdiera el control del rodado para hacerla caer al pavimento. Una vez indefensa, descendió del vehículo y la atacó con un arma blanca hasta causarle la muerte en el lugar.
Tras confirmarse la identidad de la víctima, trascendió un dato desgarrador: Gemma había denunciado a su expareja por violencia de género el pasado 1 de julio de 2026, es decir, apenas 29 días antes del crimen.
La presentación formal se había realizado ante la Unidad Fiscal de Investigaciones CAVIG, instancia en la cual la joven solicitó medidas urgentes de protección que, según los primeros elementos recabados, no habrían sido suficientes ni atendidas a tiempo. Ambos compartían un hijo menor de edad.
Los gritos desesperados de la víctima alertaron a un efectivo policial que prestaba servicios en una planta transformadora cercana. Al advertir la situación, el numerario efectuó disparos al aire con su arma reglamentaria para interrumpir la agresión.
Lejos de detenerse, el femicidiou tilizó un arma de fuego que llevaba consigo para disparar contra el agente, obligándolo a cubrirse cuerpo a tierra, antes de escapar a pie hacia un descampado y abandonar su vehículo en la escena.
"Cuando me acerqué, ella estaba boca abajo, aferrada a una mochila y con una profunda herida en el cuello", relató el efectivo en diálogo con La Nota SJ. Junto a un motociclista ocasional que se refugió en el lugar, intentaron realizarle maniobras de compresión para contener la grave hemorragia mientras aguardaban al servicio de emergencias, aunque lamentablemente la joven falleció a los pocos minutos.
Horas más tarde del ataque, un operativo conjunto de la Policía de San Juan -bajo las directivas del fiscal Nicolás Schiattino- logró localizar y detener a Matías Ezequiel Marín en una vivienda de la Villa Obrera, en la localidad de Chimbas.
Al momento del procedimiento policial, el sospechoso intentaba autolesionarse, por lo que debió ser asistido de inmediato por personal médico. En las afueras del lugar se vivieron momentos de extrema tensión cuando vecinos de la zona reconocieron al presunto femicida e intentaron lincharlo, una situación que debió ser controlada por los uniformados.
Por su parte, el fiscal Iván Grassi confirmó ante los medios locales el inicio formal de las actuaciones judiciales bajo la carátula de femicidio, mientras avanza la recolección de pruebas para esclarecer las responsabilidades institucionales en torno a la denuncia cajoneada.