Sebastián Arias Andrada recibió tres años de prisión condicional tras ser atrapado in fraganti luego del asalto. Sus cómplices lograron escapar y el acusado deberá cumplir con estrictas reglas de conducta impuestas por el tribunal.
La Justicia de Mendoza condenó a Sebastián Arias Andrada, uno de los tres hombres que protagonizaron un robo en una finca del departamento de Maipú, aunque el acusado recuperó su libertad de manera inmediata tras recibir una pena de tres años de prisión en suspenso en el marco de un veloz proceso de flagrancia.
La sentencia fue dictada este miércoles durante una audiencia realizada en el Polo Judicial, donde la jueza Pietrasanta Digregorio, con la participación de la fiscal Florencia Díaz Peralta, resolvió condenar al imputado por el delito de robo agravado por ser cometido en poblado y en banda, una figura legal que se encuentra expresamente contemplada en el artículo 167 del Código Penal.
El hecho delictivo ocurrió el pasado 13 de junio, alrededor de las 21:30, en una propiedad rural ubicada sobre la calle Juan B. Justo. De acuerdo con la reconstrucción efectuada durante la etapa de investigación, Arias Andrada actuó en complicidad con otros dos sujetos que lograron escapar del accionar policial y aún no han podido ser identificados ni detenidos.
Para lograr ingresar al predio, los delincuentes cortaron los alambres perimetrales y sustrajeron diversos elementos de valor, entre los que se destacaban un pallet de madera de tamaño estándar compuesto por aproximadamente diez palos de algarrobo, una puerta de madera barnizada sin cerradura y una montura de caballo tipo lomillo confeccionada en cuero, además de dos cinchas de piolas blancas.
Tras lograr concretar el robo de estos elementos, los tres sospechosos intentaron darse rápidamente a la fuga bajo el amparo de la noche. Sin embargo, apenas quince minutos después de haberse perpetrado el hecho, Sebastián Arias Andrada fue aprehendido por el personal policial en las inmediaciones del lugar, mientras que sus acompañantes consiguieron evadir el operativo y escapar con rumbo desconocido.
A partir de las pruebas contundentes reunidas al momento de la captura, la causa avanzó de manera ágil bajo el sistema de flagrancia, lo que permitió esta rápida resolución judicial. Si bien fue condenado por el hecho, el sujeto no irá a prisión debido a que la pena impuesta resultó de cumplimiento condicional, aunque la Justicia le impuso como parte ineludible de la sentencia la obligación de respetar una serie de estrictas reglas de conducta durante cuatro años, entre las que se destacan la prohibición absoluta de cometer nuevos delitos y la orden de no acercarse bajo ningún concepto a la víctima ni a su domicilio.