La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil provocó un fuerte impacto en los mercados financieros de la región,
La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil provocó un fuerte impacto en los mercados financieros de la región, con caídas en las acciones brasileñas y repercusiones sobre los activos argentinos. El resultado electoral sorprendió a los inversores, que habían apostado a una victoria de Flávio Bolsonaro y debieron modificar rápidamente sus estrategias.
En una entrevista con MNews Radio, El Observador Mendoza, el economista Fernando Galante explicó que la reacción de los mercados estuvo directamente relacionada con un escenario político que no había sido contemplado por los principales operadores financieros.
Según el especialista, los inversores habían construido sus posiciones sobre la expectativa de un triunfo de Bolsonaro. Sin embargo, la victoria de Lula desencadenó una venta masiva de activos que provocó fuertes pérdidas.
"Lo que impacta fuerte es lo que uno no espera que pase y el mercado estaba totalmente jugado a un escenario que era que el triunfo de las elecciones quedara en manos de Bolsonaro", explicó Galante.
El economista señaló que este tipo de movimientos se produce cuando numerosos inversores intentan desprenderse simultáneamente de sus activos, sin encontrar compradores suficientes. Como antecedente, recordó la reacción de los mercados argentinos después de las elecciones primarias de 2019, cuando Mauricio Macri sufrió una derrota electoral y las cotizaciones registraron importantes caídas.
No obstante, consideró que una vez superada la reacción inicial podrían aparecer oportunidades de inversión, debido a que algunos activos quedan con precios considerablemente más bajos.
Uno de los principales desafíos que enfrentará el nuevo mandato de Lula será la situación fiscal brasileña, especialmente por el crecimiento de la deuda pública y el costo de sus intereses.
Galante explicó que Brasil lleva años financiando parte de sus gastos mediante endeudamiento, principalmente en moneda local. Sin embargo, las elevadas tasas de interés incrementaron el costo de ese financiamiento y generaron una dinámica que dificulta el equilibrio de las cuentas públicas.
En ese contexto, sostuvo que será fundamental conocer las primeras decisiones económicas del presidente reelecto, especialmente la designación del próximo ministro de Economía y la presentación de un programa fiscal.
El especialista recordó que Lula mostró una postura pragmática durante sus primeras presidencias, cuando consiguió mantener una buena relación con los mercados internacionales.
También destacó que la composición del Congreso brasileño podría funcionar como un límite a determinadas políticas económicas, debido a la presencia de fuerzas de derecha y centroderecha que obligarán al oficialismo a negociar.
Para Galante, una señal de moderación fiscal podría contribuir a recuperar parte de la confianza perdida durante las primeras jornadas posteriores al balotaje.
El economista identificó tres factores por los cuales el resultado electoral brasileño puede tener consecuencias sobre la Argentina: el escenario político regional, las relaciones comerciales y la evolución del tipo de cambio.
En primer lugar, explicó que una victoria de Bolsonaro habría generado mayores expectativas de alineamiento político entre los gobiernos de Javier Milei y Brasil, algo que algunos inversores interpretaban como favorable para la continuidad del proyecto económico argentino.
De acuerdo con su análisis, la derrota del candidato respaldado políticamente por Milei generó incertidumbre en los mercados locales.
Sin embargo, Galante relativizó las consecuencias de las diferencias ideológicas entre ambos presidentes sobre las relaciones económicas.
"Por ahora, lo que hemos visto en estas relaciones es más ruido político que realidad económica. No hemos visto que se caigan negocios realmente o que se caigan relaciones comerciales por la falta de alineamiento político entre Argentina y Brasil", afirmó.
Además, sostuvo que la dependencia comercial argentina respecto de Brasil viene disminuyendo como consecuencia de la diversificación de las exportaciones nacionales.
En ese sentido, destacó el crecimiento del sector energético y la apertura de nuevos mercados, que se suman a la tradicional fortaleza del complejo agroexportador argentino.
Más allá de las diferencias políticas y comerciales, Galante consideró que la depreciación del real constituye el principal riesgo económico para la Argentina.
El economista explicó que una moneda brasileña más débil genera presión sobre el peso argentino, especialmente en un contexto en el que el Gobierno nacional intenta preservar la estabilidad cambiaria.
La situación cobra relevancia por el debate sobre el nivel del tipo de cambio argentino y sus efectos sobre la competitividad de la producción nacional frente a Brasil.
"El hecho de que el real se ponga más débil te genera presión sobre el tipo de cambio, y más aún en un contexto donde el Gobierno entiende que la estabilidad cambiaria es una fortaleza que no quiere entregar bajo ningún precio", advirtió.
En ese marco, el especialista aseguró que el Banco Central argentino debió intervenir en el mercado cambiario durante la jornada posterior a las elecciones brasileñas para contener la presión sobre el dólar.
Según su análisis, la autoridad monetaria venía acumulando reservas, pero el nuevo escenario regional modificó esa dinámica.
"Eso sí enciende una luz amarilla. Vamos a tener que mirar cómo sigue la dinámica del real, porque eso sí le impacta a Argentina y le puede impactar a la política macro del Gobierno", señaló.
Finalmente, Galante remarcó que las próximas decisiones de Lula serán determinantes para conocer si los mercados brasileños logran estabilizarse. La designación del equipo económico, las señales fiscales y el comportamiento del real serán algunos de los principales factores que deberán seguirse durante los próximos días, tanto por sus consecuencias en Brasil como por sus posibles efectos sobre la economía argentina.