La Dirección General de Escuelas (DGE) de Mendoza implementará a partir de 2027 un nuevo modelo educativo basado en aulas con grados combinados, con el objetivo de ofrecer una enseñanza más flexible.
La Dirección General de Escuelas (DGE) de Mendoza implementará a partir de 2027 un nuevo modelo educativo basado en aulas con grados combinados, con el objetivo de ofrecer una enseñanza más flexible y personalizada a estudiantes que presentan dificultades en sus trayectorias escolares.
La iniciativa comenzará como una experiencia piloto en la escuela Eva Perón y estará destinada a alumnos que requieren adaptaciones en sus procesos de aprendizaje, entre ellos niños con trastorno del espectro autista (TEA), estudiantes con dificultades para sostener su trayectoria educativa y deportistas de alto rendimiento.
En una entrevista con MNews Radio, de El Observador Mendoza, la coordinadora general de Políticas Educativas de la DGE, Adriana Genaro Pulo, explicó que el proyecto comenzó a desarrollarse hace más de dos años y contó con el asesoramiento de neurólogos, psicólogos y especialistas en educación.
La funcionaria señaló que la propuesta surgió a partir de las necesidades planteadas por familias y docentes, quienes advirtieron la importancia de contar con alternativas que permitan acompañar los diferentes ritmos de aprendizaje.
El programa contempla la implementación de aulas con una cantidad reducida de estudiantes y la presencia de dos docentes que trabajarán de manera conjunta.
Cada grupo estará acompañado por una maestra de nivel primario y otra de nivel inicial, bajo un esquema de pareja pedagógica. Además, los alumnos contarán con un plan individual de progreso, diseñado de acuerdo con sus necesidades.
La iniciativa también incluirá el acompañamiento de equipos especializados de la DGE y la participación de las familias durante el proceso educativo.
Según explicó Genaro Pulo, el modelo incorporará estrategias pedagógicas inspiradas en metodologías como Montessori y Waldorf, que priorizan la autonomía, el desarrollo individual y la adaptación de los espacios de enseñanza.
La funcionaria aclaró que los estudiantes no serán separados completamente del resto de la comunidad escolar, sino que compartirán actividades con alumnos de la primaria de la escuela Eva Perón para favorecer la integración.
"La idea es darles una atención más personalizada, con un plan individual de progreso por cada uno, aulas con menos chicos y maestras más capacitadas", sostuvo.
Uno de los aspectos centrales del proyecto será la adecuación de la infraestructura escolar para responder a las necesidades de los estudiantes.
La DGE trabaja en modificaciones edilicias que permitirán incorporar aulas con baja estimulación sensorial, espacios destinados a recuperar la calma y sectores preparados para desarrollar actividades artísticas y expresivas.
La propuesta contempla, además, adaptaciones relacionadas con los ruidos y otros estímulos que pueden generar dificultades en algunos niños, como el sonido del timbre escolar.
En paralelo, los docentes recibirán capacitaciones específicas para trabajar con diferentes estrategias pedagógicas y elaborar los planes individuales de progreso.
Genaro Pulo aclaró que la experiencia no requerirá incorporar profesionales con una formación completamente diferente, sino fortalecer las herramientas de los maestros que actualmente se desempeñan en el sistema educativo.
Durante la entrevista, la funcionaria también se refirió a los cambios que vienen registrándose en las escuelas mendocinas y a la mayor cantidad de estudiantes que necesitan acompañamiento durante su trayectoria educativa.
Según explicó, los establecimientos reciben cada vez más alumnos que presentan dificultades de aprendizaje, necesidades de apoyo o comportamientos que requieren estrategias pedagógicas específicas.
Sin embargo, aclaró que la DGE no cuenta con cifras precisas sobre el crecimiento de los diagnósticos, por lo que evitó establecer porcentajes.
También señaló que una parte del aumento observado podría estar vinculada con una mayor identificación de condiciones que anteriormente no eran diagnosticadas.
En ese contexto, planteó la necesidad de evitar que determinadas conductas infantiles sean interpretadas automáticamente como trastornos.
"No todos son iguales, no todos aprenden a la misma velocidad", expresó.
La coordinadora también advirtió sobre los riesgos de etiquetar a los estudiantes por comportamientos que pueden formar parte de su desarrollo.
"Un chico inquieto, un chico que se mueve, también es un chico sano", afirmó.
Asimismo, mencionó la preocupación por posibles situaciones de sobrediagnóstico y consideró necesario que los profesionales de la salud y la educación trabajen de manera articulada para evitar interpretaciones apresuradas.
Otra de las particularidades del programa es que los alumnos no necesitarán presentar el Certificado Único de Discapacidad (CUD) para acceder a esta modalidad educativa.
Genaro Pulo explicó que la iniciativa dependerá del nivel primario y no de la modalidad de educación especial, debido a que está pensada para estudiantes que pueden alcanzar los mismos contenidos curriculares, aunque necesiten otras condiciones para aprender.
De acuerdo con la funcionaria, los conocimientos básicos y los criterios de evaluación serán los mismos que en el resto del sistema, mientras que las adaptaciones estarán relacionadas con las estrategias de enseñanza, los tiempos y el entorno educativo.
"Hay chicos que no necesariamente tienen que estar diagnosticados, por eso para el ingreso en este programa no se pide certificación", remarcó.
La DGE también prevé reforzar la formación de los maestros que participarán en la experiencia piloto, con capacitaciones orientadas a reconocer las necesidades individuales de los alumnos y aplicar diferentes herramientas pedagógicas.
La funcionaria recordó que actualmente existen dispositivos de acompañamiento escolar, docentes de apoyo y recursos de formación disponibles en el portal educativo provincial.
Sin embargo, reconoció que el sistema necesita incorporar nuevas alternativas para responder a situaciones que no siempre pueden abordarse adecuadamente dentro de las aulas tradicionales.
Además, destacó la importancia de identificar las habilidades y los intereses particulares de cada estudiante, más allá de las dificultades que pueda presentar durante su escolaridad.
"Tenemos que buscar los talentos en estos chicos, porque muchos de ellos no sabemos encontrarles los talentos que tienen", señaló.
Finalmente, Genaro Pulo sostuvo que la intención es fortalecer las trayectorias educativas desde los primeros años de escolaridad, de manera que los alumnos puedan continuar sus estudios con mayores herramientas y autonomía.
La experiencia comenzará en 2027 en la escuela Eva Perón y permitirá evaluar los resultados de un modelo que busca adaptar la enseñanza a las necesidades de cada estudiante, en lugar de exigir que todos aprendan de la misma manera y al mismo ritmo.