Dalmiro Barbeito, representante de Corporación del Sur, detalló en MNews Radio las obras previstas para los próximos años,
Dalmiro Barbeito, representante de Corporación del Sur, detalló en MNews Radio las obras previstas para los próximos años, defendió el cobro de peajes y respondió a los cuestionamientos de los transportistas. La concesión tendrá una duración de 20 años y contempla trabajos de mantenimiento y recuperación vial entre Desaguadero y el límite con Chile.
La nueva concesión de la Ruta Nacional 7 comenzó a ejecutar su plan de recuperación, en medio de los reclamos por el deterioro del corredor internacional y las críticas de las asociaciones de transportistas ante la implementación de nuevas estaciones de peaje.
En una entrevista con MNews Radio, de El Observador Mendoza, Dalmiro Barbeito, representante de Corporación del Sur, una de las empresas que integra el consorcio Caminos de la Aconcagua, explicó los alcances del contrato, las inversiones previstas y las tareas que comenzaron a desarrollarse sobre la traza.
La concesión tendrá una duración de 20 años y comprende el tramo que se extiende desde Desaguadero hasta el ingreso al túnel internacional que conecta Argentina con Chile.
Barbeito sostuvo que el corredor presenta un importante deterioro como consecuencia de la falta de mantenimiento durante las últimas dos décadas y aseguró que la empresa ya puso en marcha distintos trabajos para mejorar las condiciones de circulación.
"Tenemos siete frentes de trabajo activos trabajando en la ruta", destacó el empresario, quien precisó que las tareas comenzaron hace menos de dos semanas.
Actualmente, los trabajos incluyen tres frentes de bacheo profundo, recuperación de señalización horizontal y vertical, reparación de luminarias, acondicionamiento de banquinas y limpieza de sectores donde se había acumulado vegetación.
Para llevar adelante estas intervenciones, la concesionaria incorporó a más de 100 trabajadores.
Una inversión de $65.000 millones durante el primer año
Uno de los principales puntos del contrato es el volumen de inversión destinado a recuperar la infraestructura vial.
Según detalló Barbeito, durante el primer año se prevé una inversión de $35.000 millones en obras y otros $30.000 millones en gastos operativos, lo que representa un desembolso total estimado de $65.000 millones.
La primera estará destinada a la puesta en valor del corredor, con intervenciones de mantenimiento básico que permitan sostener la circulación mientras avanzan las obras de mayor envergadura.
Durante el segundo y tercer año están previstos trabajos de reparación de losas entre Penitentes y Puente del Inca, la construcción de una rotonda en el sector de la estación de servicio YPF de Uspallata y la reparación de un puente ubicado en esa localidad.
Posteriormente, se ejecutarán nuevas intervenciones sobre distintos sectores deteriorados de la traza, con el objetivo de recuperar progresivamente las condiciones de seguridad y transitabilidad.
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue la incorporación de nuevas estaciones de cobro, una medida que generó cuestionamientos entre los transportistas que utilizan habitualmente el corredor internacional.
Barbeito confirmó que se prevén nuevos puntos de peaje en la Variante Palmira y en el ingreso a Potrerillos, aunque aclaró que todavía resta definir sus ubicaciones exactas junto con la autoridad correspondiente.
El contrato establece que las cuatro estaciones contempladas podrán comenzar a operar una vez cumplidas las condiciones de puesta en valor previstas para el primer año de concesión.
La empresa explicó que las tarifas fueron establecidas en el proceso licitatorio y que su propuesta económica resultó un 22% inferior al presupuesto oficial.
Ante las críticas de las asociaciones de camioneros, Barbeito remarcó que la concesionaria no tiene facultades para modificar unilateralmente las condiciones económicas del acuerdo.
"Los contratos en Argentina hay que respetarlos, no se pueden cambiar a las dos semanas que se ponen en marcha", sostuvo.
En ese sentido, indicó que los pedidos de modificaciones tarifarias o beneficios para determinados sectores deberán ser presentados ante las autoridades nacionales, ya que la empresa está obligada a cumplir las condiciones previstas en el contrato.
Durante la entrevista también se abordaron los reclamos de los transportistas por la ausencia de proyectos de infraestructura de mayor magnitud, especialmente en sectores críticos de alta montaña.
Entre las obras solicitadas aparecen la construcción de una tercera trocha y modificaciones en curvas peligrosas, como la de Guido.
Barbeito aclaró que este tipo de intervenciones no está contemplado en el contrato vigente, que se concentra principalmente en la recuperación, reparación y mantenimiento de la infraestructura existente.
Según explicó, incorporar obras de mayor magnitud habría requerido un presupuesto diferente y, en consecuencia, otra estructura tarifaria.
Por este motivo, señaló que cualquier proyecto adicional de esa naturaleza debería ser impulsado y licitado por el Gobierno nacional mediante mecanismos independientes de la concesión actual.
No obstante, aseguró que durante los 20 años de contrato deberán intervenirse todos los sectores del corredor que no cumplan con los estándares establecidos en el pliego.
Otro de los puntos tratados fue la respuesta de la concesionaria ante los desprendimientos de rocas y las condiciones meteorológicas adversas que afectan frecuentemente a la Ruta 7.
Barbeito se refirió a un reciente episodio en el que una roca de grandes dimensiones cayó sobre la calzada y obligó a desplegar maquinaria pesada para despejar el camino.
Según detalló, fue necesario utilizar un topador para retirar el material y la circulación pudo restablecerse aproximadamente tres horas después.
La situación había generado cuestionamientos por parte de los transportistas, quienes consideraron excesivo el tiempo necesario para liberar el corredor.
Sin embargo, el representante empresarial defendió el operativo y sostuvo que la magnitud del desprendimiento fue extraordinaria.
Además, informó que la empresa incorporó maquinaria adicional a la prevista originalmente en el contrato para responder con mayor rapidez ante derrumbes, deslaves y otras contingencias que puedan afectar la circulación.
El programa de inversiones contempla importantes trabajos de repavimentación y recuperación de sectores deteriorados.
De acuerdo con los datos difundidos durante la entrevista en MNews Radio, entre las intervenciones previstas para los primeros cinco años se encuentran la utilización de unas 230.000 toneladas de asfalto para tareas de repavimentación y bacheo, además de aproximadamente 200.000 metros cúbicos de pavimento de hormigón destinados principalmente a sectores críticos de alta montaña.
También se proyectan mejoras en la señalización vial y la instalación de 12.000 metros de defensas metálicas, con el reemplazo de guardarraíles dañados y la incorporación de nuevos sistemas de contención en zonas de riesgo.
Las tareas deberán desarrollarse sin interrumpir de manera permanente la actividad del corredor, considerado una de las principales vías terrestres para el transporte de mercaderías entre Argentina y Chile.
Finalmente, Barbeito insistió en que las obras se ejecutarán de acuerdo con los plazos establecidos en el contrato y que el objetivo será recuperar progresivamente una ruta que, según su diagnóstico, acumula dos décadas de deterioro.
La implementación de nuevos peajes y el avance de las obras seguirán siendo los principales puntos de discusión entre la concesionaria, las autoridades nacionales y los sectores vinculados al transporte internacional.