El Congreso partidario de este sábado no alcanzó los dos tercios para reformar la Carta Orgánica y el Tribunal de Disciplina. La intendenta de Santa Rosa apuntó contra la falta de pluralidad.
El Partido Justicialista de Mendoza celebró este sábado un nuevo Congreso partidario atravesado por las diferencias entre la conducción que encabezan los hermanos Félix, el kirchnerismo y el sector de la intendenta de Santa Rosa, Flor Destéfanis. El encuentro terminó sin los acuerdos necesarios para avanzar con las reformas institucionales pendientes desde el 29 de agosto.
La conducción no logró reunir la mayoría especial de dos tercios: la modificación de la Carta Orgánica obtuvo 55 votos a favor y 30 en contra, mientras que los cambios en el Tribunal de Disciplina reunieron 62 adhesiones y 33 rechazos.Aunque ambas propuestas tuvieron más votos favorables que negativos, el oficialismo volvió a chocar con la resistencia interna que cuestiona la distribución del poder.
El ministro de Gobierno le respondió al diputado libertario por sus críticas a la economía provincial. La pelea por la exportación expuso la fractura del oficialismo de cara a 2027.
La votación expuso la misma fractura de agosto, cuando se renovó la Junta Electoral con diferencias en el conteo y quedaron postergadas las reformas de fondo. De un lado quedaron los intendentes alineados con Emir Félix, Matías Stevanato, Omar Félix y Celso Jaque; del otro, La Cámpora de Anabel Fernández Sagasti y los sectores de Destéfanis y Edgardo González.
Tras el Congreso, Destéfanis estalló: dijo que el partido "no expresa la pluralidad del peronismo mendocino" y cuestionó que la discusión quede atrapada en cargos y estructuras. "No queremos llevar esta discusión a una pelea de lealtades, traiciones ni nombres propios. Nuestra posición es no acompañar este esquema", afirmó, y reclamó construir "un peronismo más amplio, plural y representativo, capaz de volver a hablar de Mendoza".