El Servicio Meteorológico Nacional emitió un alerta de nivel naranja para gran parte de la provincia, incluyendo toda el área metropolitana, el Valle de Uco y el sur. Se esperan fuertes ráfagas, reducción de visibilidad y un marcado aumento de la temperatura para este jueves 24 de septiembre.
Una alerta meteorológica de alto impacto sacude a gran parte de la provincia de Mendoza. Según la última actualización del Sistema de Alerta Temprana del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), toda el área metropolitana del Gran Mendoza, el Valle de Uco y zonas del sur provincial quedaron bajo alerta naranja debido a la llegada de fuertes ráfagas de viento Zonda previstas para este jueves 24 de septiembre.
De acuerdo con el organismo nacional, el fenómeno se sentirá con mayor intensidad durante la mañana y la tarde. Sobre las áreas alcanzadas por el nivel naranja, el SMN advirtió que el viento soplará con velocidades de entre 40 y 60 km/h, y las ráfagas podrían superar los 90 km/h. Esta situación provocará una reducción significativa de la visibilidad, un repentino ascenso de la temperatura y condiciones extremas de baja humedad relativa.
Paralelamente, otras regiones del territorio provincial -como la zona cordillerana central y norte, el departamento de Lavalle y el este mendocino- se encuentran bajo alerta amarilla. En estos sectores, las estimaciones prevén vientos con velocidades de entre 30 y 50 km/h y ráfagas que podrían superar los 70 km/h, acompañados también de un ambiente muy seco y cálido.
Para este jueves, las previsiones anticipan una jornada "algo nublado con ascenso de la temperatura", estimando que la máxima superará los 30 grados.
El impacto del Zonda se sentirá con matices según la región:
En alta montaña: Se esperan, además, nevadas moderadas en la cordillera.
Ante este escenario de contingencia ambiental, las autoridades recomiendan a la población extremar los cuidados: evitar actividades al aire libre, asegurar objetos que puedan volarse en balcones o patios, circular con extrema precaución debido a la baja visibilidad y tomar medidas preventivas ante el riesgo de incendios forestales propiciados por las altas temperaturas y la extrema sequedad del ambiente.