Tras la suspensión de clases por la ola de frío polar que terminó adelantando el receso invernal, la Dirección General de Escuelas activa un operativo de obras prioritarias en instalaciones de gas y refacciones edilicias urgentes de toda la provincia.
Luego de las intensas jornadas de bajas temperaturas que obligaron a suspender el dictado de clases presenciales y adelantaron de forma efectiva las vacaciones de invierno, el Gobierno de Mendoza anunció la puesta en marcha de un plan de contingencia edilicia. A través de la Dirección General de Escuelas (DGE), se implementará un operativo integral de infraestructura destinado a reparar y reacondicionar unas 140 escuelas de todo el territorio provincial aprovechando el receso escolar.
Las tareas, coordinadas por la Subsecretaría de Infraestructura Escolar, comenzaron con intervenciones leves este lunes y se intensificarán con fuerza a partir de la próxima semana en el Gran Mendoza, el Este, el Valle de Uco y el Sur. El plan tiene como prioridad absoluta dar respuesta rápida a cuestiones estructurales críticas, concentrando el mayor esfuerzo en la revisión, refacción y optimización de las instalaciones de gas y los sistemas de calefacción centralizados para mitigar el impacto de las olas polares.
La selección de las escuelas a intervenir se estructuró a partir de minuciosos relevamientos técnicos elaborados por el área de Infraestructura en conjunto con los directivos de cada comunidad educativa. Para optimizar los recursos, se aplicó un sistema técnico de coeficientes de impacto zonales, asegurando una cobertura eficiente y focalizada allí donde las urgencias climáticas y operativas resultaban más críticas para sostener el dictado de clases.
La inversión prevista para este paquete de obras rápidas asciende a los $2.000 millones, los cuales serán financiados en su totalidad con fondos propios del presupuesto provincial, apuntando a garantizar espacios más seguros y adecuados para la vuelta a las aulas.
Al respecto, el subsecretario de Infraestructura Escolar, Carlos Daparo, puso en valor la ventana temporal que ofrece el receso de invierno para agilizar las tareas de mantenimiento sin alterar el ciclo lectivo de los estudiantes.
"El receso invernal nos brinda la posibilidad de realizar intervenciones de mayor complejidad sin interferir con el desarrollo de las clases. A partir de un relevamiento técnico, priorizamos las escuelas que requerían una respuesta más urgente y organizamos un cronograma para avanzar con la mayor cantidad de obras posible durante estas semanas", puntualizó el funcionario.
Finalmente, Daparo aclaró que, si bien una parte considerable de los arreglos se completará y entregará antes del regreso de la comunidad educativa, aquellas tareas de mayor envergadura estructural continuarán ejecutándose de manera progresiva a lo largo de todo el segundo semestre, bajo modalidades que garanticen el normal funcionamiento diario de las instituciones.