La evolución de los precios mayoristas continúa siendo una de las variables más observadas por economistas, empresas y consumidores.
La evolución de los precios mayoristas continúa siendo una de las variables más observadas por economistas, empresas y consumidores, especialmente en un contexto donde las expectativas apuntan a una nueva desaceleración de la inflación durante junio.
En ese marco, el empresario supermercadista mayorista Rubén David analizó la situación actual del mercado y aseguró que durante las últimas semanas se registró una importante estabilidad en los precios, luego de los incrementos observados entre abril y mayo.
Según explicó, durante esos meses algunos productos vinculados a los granos, como harinas y derivados, experimentaron fuertes aumentos impulsados por la suba internacional de materias primas y el impacto de los combustibles. Sin embargo, la tendencia comenzó a revertirse.
"Estamos viendo prácticamente una desaceleración total de los precios" afirmó.
El empresario destacó que durante junio prácticamente no llegaron nuevas listas con aumentos por parte de los proveedores y que, gracias a promociones y acuerdos comerciales, algunos productos incluso registraron bajas en sus valores finales.
"Si hago el promedio, estamos negativos"**, sostuvo al referirse a la evolución de los precios durante el mes.
David señaló que los consumidores dejaron atrás las compras preventivas motivadas por el temor a futuras remarcaciones y ahora realizan adquisiciones más racionales, enfocándose principalmente en la relación entre precio y calidad.
De acuerdo con su análisis, las marcas perdieron parte de la fidelidad que históricamente tenían entre los compradores. Actualmente, cuando un producto aumenta por encima de la competencia, los clientes optan rápidamente por alternativas más económicas.
"El consumidor no está dispuesto a pagar un peso más por algo que no le sirve"**, remarcó.
También destacó que existe una fuerte competencia entre supermercados y comercios para atraer clientes mediante promociones, descuentos y mejoras en los servicios.
Otro de los aspectos destacados fue la amplia oferta de productos disponible actualmente en las góndolas. David aseguró que el abastecimiento es normal y que existe una gran diversidad de marcas y opciones para los consumidores.
El empresario explicó que la estrategia de su compañía ha sido mantener una amplia variedad de productos, precios transparentes y una negociación permanente con proveedores para evitar aumentos injustificados.
Además, reveló que un equipo de cinco personas monitorea diariamente la evolución de los costos y mantiene negociaciones constantes con las industrias proveedoras para sostener precios competitivos.
Pese a la estabilidad observada en los precios de consumo masivo, David reconoció que las empresas enfrentaron fuertes incrementos en sus costos operativos durante los últimos años.
Entre los principales factores mencionó el aumento de las tarifas de servicios públicos, que en algunos casos acumularon subas cercanas al 1.000%.
Según explicó, existe un delicado equilibrio entre contener precios para sostener el consumo y garantizar la rentabilidad necesaria para que las industrias continúen produciendo.
Respecto al mercado cárnico, David señaló que los aumentos registrados durante los últimos meses estuvieron vinculados a cuestiones estructurales del sector ganadero y a la mayor apertura exportadora.
El empresario explicó que la producción bovina requiere ciclos de varios años y que las restricciones aplicadas durante períodos anteriores redujeron los incentivos para la cría de ganado, generando posteriormente problemas de oferta.
Como consecuencia, el encarecimiento de la carne provocó cambios en los hábitos de consumo.
"Cuando la carne sube, nosotros vendemos mucho más fideos y arroz"**, indicó.
Según detalló, alimentar a una familia con carne puede costar varias veces más que una comida basada en pastas o arroz, por lo que muchos consumidores optan por alternativas más económicas cuando los cortes aumentan de precio.
De cara al cierre del mes, el empresario consideró que la inflación podría ubicarse en niveles muy bajos si no se producen aumentos significativos en rubros sensibles como verduras o servicios.
Además, señaló que la baja en los combustibles y la menor presión sobre algunos costos podrían contribuir a sostener la tendencia de estabilidad observada durante las últimas semanas.
"No deberíamos tener casi inflación"**, concluyó.