El Economista analizó el escenario económico argentino tras una semana marcada por la baja de la inflación, la mejora en la calificación de la deuda soberana y la caída del riesgo país.
El economista Roberto Cuchetti, integrante de Portfolio, analizó el escenario económico argentino tras una semana marcada por la baja de la inflación, la mejora en la calificación de la deuda soberana y la caída del riesgo país.
Durante una entrevista en MNews Radio por El Observador Mendoza, destacó que los indicadores muestran señales positivas para la economía y sostuvo que el proceso de recuperación salarial dependerá principalmente del crecimiento de la actividad económica.
Según explicó, la inflación de mayo, que se ubicó en el 2,1%, resultó inferior a la mayoría de las estimaciones del mercado y confirmó una tendencia descendente que comenzó a consolidarse en los últimos meses.
"La tendencia está bastante consolidada para que la inflación siga descendiendo".
Cuchetti señaló que el dato representa una buena noticia para el Gobierno nacional, ya que mejora las expectativas económicas y fortalece la confianza de los mercados. Además, remarcó que la inflación núcleo se ubicó por debajo del 2%, un indicador que suele ser observado con atención para medir la evolución de los precios de manera más estructural. Recuperación salarial: cuándo podría comenzar a sentirse
Respecto al poder adquisitivo, el economista afirmó que la mejora de los salarios no será inmediata ni explosiva, sino gradual y vinculada al repunte de la actividad económica.
Explicó que, a medida que las empresas incrementen su producción y la economía genere más empleo, los salarios comenzarán a recibir presión alcista producto de una mayor demanda laboral.
"En el segundo semestre vamos a empezar a ver una recuperación más marcada, especialmente hacia el último trimestre del año".
También consideró que la combinación de menor inflación, reducción del riesgo país y mejores condiciones financieras puede contribuir a generar un escenario más favorable para el consumo y la inversión.
Otro de los puntos destacados fue la mejora de la calificación crediticia de Argentina, un factor que contribuyó a la baja del riesgo país y al fortalecimiento de los activos financieros argentinos.
Para Cuchetti, una reducción del riesgo soberano implica menores costos de financiamiento, mayor estabilidad económica y mejores oportunidades para el desarrollo del crédito.
En ese sentido, destacó que ya se observan líneas de financiamiento para empresas con tasas inferiores al 20% anual, especialmente a través del mercado de capitales y mediante el respaldo de Sociedades de Garantía Recíproca (SGR).
"Las pymes deben comenzar a construir un buen historial financiero para acceder a las mejores condiciones de crédito".
Sin embargo, advirtió que las tasas para créditos personales continúan siendo elevadas y que todavía falta recorrido para que las familias accedan a financiamiento más accesible.
El economista consideró que los créditos hipotecarios muestran una evolución más favorable que los préstamos destinados al consumo. En su análisis, las condiciones para la financiación de viviendas podrían seguir mejorando durante los próximos meses si continúa el proceso de estabilización macroeconómica.
La expectativa es que el segmento hipotecario recupere dinamismo antes que el mercado de créditos personales, impulsado por la desaceleración inflacionaria y una eventual reducción de tasas.
Al referirse al mercado automotor, Cuchetti explicó que los vehículos continúan registrando valores elevados debido a la carga impositiva que todavía pesa sobre el sector.
Si bien consideró que los precios deberían continuar ajustándose gradualmente en dlares, sostuvo que la reducción de impuestos y una mejora en las condiciones crediticias serán fundamentales para que el mercado recupere mayor dinamismo.
Además, señaló que los préstamos prendarios continúan siendo limitados y que gran parte de las operaciones se canalizan a través de planes de ahorro.
Otro de los temas abordados fue la estrategia del Gobierno para reducir la presión tributaria sin comprometer el equilibrio fiscal.
Cuchetti destacó que la administración nacional viene aplicando reducciones impositivas focalizadas, especialmente en sectores productivos vinculados al agro, con el objetivo de incentivar la inversión y aumentar la actividad económica.
No obstante, advirtió que el margen para avanzar con nuevas rebajas es limitado debido a la necesidad de preservar el superávit financiero y a las restricciones derivadas del régimen de coparticipación federal.
"Las bajas de impuestos tienen que ser muy medidas y controladas para no afectar la recaudación".
Finalmente, sostuvo que la privatización de empresas estatales y el crecimiento económico podrían otorgar al Gobierno mayor margen para avanzar gradualmente en una agenda de reducción tributaria durante los próximos años.
Las perspectivas para los próximos meses, concluyó, dependerán de la consolidación de la baja inflacionaria, la recuperación de la actividad económica y el fortalecimiento del crédito como motor del consumo y la inversión.