Los bonos soberanos en dólares registraban ganancias promedio del 0,3% durante la rueda, con un mejor desempeño de los títulos de mayor plazo
Los activos financieros argentinos extendieron este viernes la tendencia positiva iniciada tras la decisión de Standard & Poor's (S&P) de elevar la calificación de la deuda soberana del país. La mejora de la nota a "B-" desde "CCC+" consolidó la percepción de una menor vulnerabilidad financiera y permitió que el riesgo país descendiera hasta los 433 puntos básicos, el nivel más bajo desde mayo de 2018.
Los bonos soberanos en dólares registraban ganancias promedio del 0,3% durante la rueda, con un mejor desempeño de los títulos de mayor plazo. La reacción de los mercados se produjo luego de que S&P sacara a la Argentina de la categoría considerada de "riesgo sustancial", alineándose con la decisión que semanas atrás había adoptado la agencia Fitch.
La baja del riesgo país representa uno de los principales objetivos económicos del Gobierno de Javier Milei, ya que reduce el costo de financiamiento para el Estado y acerca la posibilidad de un retorno a los mercados internacionales de crédito. El indicador elaborado por JP Morgan perforó la barrera de los 450 puntos durante la semana y profundizó su descenso hasta ubicarse en niveles que no se observaban desde hace más de ocho años.
Desde el mercado atribuyen la mejora de la calificación a varios factores. Entre ellos aparecen el equilibrio fiscal alcanzado por la administración nacional, la capacidad de refinanciar vencimientos de deuda y el fortalecimiento de las reservas internacionales. En lo que va de 2026, el Banco Central acumula compras netas superiores a los US$10.200 millones, un dato que las agencias de riesgo consideran clave para evaluar la capacidad de pago del país.
Uno de los aspectos más relevantes de la nueva nota crediticia es el potencial impacto sobre los flujos de inversión. Analistas financieros destacan que numerosos fondos institucionales internacionales tienen restricciones para invertir en países con calificaciones inferiores a la categoría "B". Al superar ese umbral, la Argentina podría comenzar a captar demanda de inversores que hasta ahora tenían vedado el acceso a títulos locales por cuestiones regulatorias o de política interna.
Mientras tanto, la renta variable mostró un comportamiento más moderado. El índice S&P Merval retrocedía 0,2% luego de haber alcanzado el jueves un récord nominal en pesos. En Wall Street, los ADR de empresas argentinas operaban con resultados mixtos, aunque el sector bancario continuaba entre los más favorecidos por el renovado optimismo de los inversores.
La mejora otorgada por S&P implica que la Argentina ya cuenta con dos calificaciones "B-" entre las tres principales agencias internacionales de riesgo. Para los analistas, este respaldo fortalece la credibilidad financiera del país y podría contribuir a una nueva compresión del riesgo soberano durante los próximos meses, siempre que se mantenga la disciplina fiscal y continúe el proceso de acumulación de reservas.