Aunque el dato refleja una leve desaceleración, el acumulado anual ya roza el 12% y la variación interanual supera el 30%.
La inflación en Mendoza dio un pequeño respiro durante abril. Según el último informe de la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE), el aumento del Índice de Precios al Consumidor fue del 2,3%, una cifra inferior al 2,6% registrado a nivel nacional por el Indec.

El INDEC dio a conocer el IPC del cuarto mes del año; hubo una baja de 0,8 puntos porcentuales respecto a marzo.
El dato, aunque moderado, no deja de ser significativo en un contexto de aumentos sostenidos. En lo que va del año, la inflación acumulada en la provincia alcanza el 11,9%, mientras que la variación interanual trepa al 32%, reflejando la persistente presión sobre los bolsillos mendocinos.
Los rubros que más incidieron en la suba fueron transporte y comunicaciones, con un incremento del 4,4%, seguido por educación (3,2%) y equipamiento y mantenimiento del hogar (3%). También la indumentaria mostró un alza similar. En contraste, los sectores de alimentos y bebidas (1,6%) y vivienda y servicios básicos (0,8%) tuvieron variaciones más moderadas, contribuyendo a la desaceleración general.
El comportamiento de los precios en abril ofrece un respiro relativo, pero los analistas advierten que la tendencia inflacionaria sigue firme y que los próximos meses estarán marcados por la evolución de los costos en servicios y movilidad. Para los consumidores, la sensación es ambivalente: un alivio momentáneo en algunos rubros, pero con la certeza de que la presión sobre el consumo continúa.