La denunciante tenía 16 años en el momento de la agresión. Su madre relató que la obligaron a desnudarse y la humillaron frente a todo el equipo.
La noche del 20 de abril de 2023, la celebración por el ascenso a Primera División del equipo de hockey del Club Alemán de Mendoza terminó en una escena de humillación, miedo y silencio. Detrás del llamado "bautismo", la Justicia investiga un presunto caso de abuso sexual agravado contra jugadoras que, cuando ocurrió la agresión, tenían apenas 16 años.
Mientras la defensa de las 10 jóvenes imputadas en la causa busca despegarlas de la grave acusación y se ampara en que todo fue un "juego" y que nadie fue "obligado a participar", la familia de una de las víctimas se mantiene firme en su postura.
"La defensa retrasa. Minimizar el testimonio de una menor también es una forma de violencia", remarcó la madre de la denunciante. Y agregó: "Lo que pasó no es normal, no debería ser habitual. No podemos normalizar los abusos sexuales en el deporte".
"Te tapan los ojos, te hacen desnudar. ¿Cómo vas a salir? ¿Con qué ropa vas a salir, frente a un equipo completo con los ojos tapados?", cuestionó, desarmando uno de los argumentos que intenta instalar la defensa: que la víctima podría haberse ido.
"Es poco empático de parte de los abogados pensar que se podía parar y salir por la puerta en esas condiciones", insistió.
Pero la escena no terminó ahí. Según la denuncia, las víctimas fueron obligadas a simular conductas sexuales y a colocarse en cuatro patas. También aseguran que recibieron insultos y burlas. Todo, bajo amenaza.
Por otro lado, la mamá de la denunciante destacó que lo que ocurrió con su hija no fue un hecho aislado ni espontáneo. "Fue premeditado. Llevaron los embutidos y los profilácticos que usaron", señaló, sobre la planificación que hubo detrás del supuesto "bautismo".
La edad de las agresoras en aquel momento, apuntó, tampoco es un dato intrascendente. "Tenían todas entre 25 y 30 años promedio", aseguró. De hecho, la defensa de las acusadas pone en tela de juicio el hecho: "Lo que ellos dicen es que es habitual, que no hubo delito".
Mientras la causa se abre paso en medio de planteos de nulidad y demoras judiciales, la mujer también cuestionó la perspectiva de género en el proceso. "Si hubieran sido 10 hombres, seguramente no hubieran actuado de la misma manera", reflexionó.
Para ella, el escándalo va más allá del caso de su hija: "La cantidad de denuncias que no hay hechas son enormes". Pero adviertió: "Que las otras víctimas no denuncien no significa que no haya un delito".
La mujer contó que tanto su hija como las otras chicas fueron amenazadas para que no hablaran sobre lo que pasó esa noche. Y también cuestionó el accionar del club: "Lo único que hicieron fue presentar una carta de la familia en la fiscalía, como si la denuncia la hubieran hecho ellos, para cubrirse".
Además, explicó que la denuncia salió a la luz el día que la institución quiso obligarlas a viajar en el mismo micro con las mujeres denunciadas para ir a jugar un torneo: "Pensábamos que las iban a apartar y que iban a proteger a las víctimas, pero no hicieron nada".
La madre de la denunciante busca que se impulse una ley que prohíba o penalice los bautismos o los rituales de iniciación. Consiguió una perimetral para su hija, pero ya no juega al hockey: "No quisimos arriesgarnos a exponerla a que juegue contra sus abusadoras".

Las primeras declaraciones de las sospechosas están previstas para la próxima semana.
La mujer cuestionó la estrategia de la defensa y advirtió: "Me llama la atención la violencia con la que se han manejado en contra de una menor". Además, aclaró que los abogados de las acusadas "no ponen en tela de juicio que el hecho sucedió, sino que dicen que es habitual".
La mamá de la chica explicó que su hija tuvo acompañamiento psicológico y familiar, pero que le fue muy difícil transitar todo lo que le pasó: "Ella está fuerte, está tratando de capitalizar todo lo malo que vivió para que otras niñas que entran a jugar con tanta ilusión no pasen por lo que ella pasó".
"Fue un abuso agravado porque fue contra una menor y este hecho sucedió en manada. El cuerpo es el límite", concluyó.