El titular de la cámara de hoteleros analizó el fin de semana largo con números positivos.
El sector turístico de Mendoza registró un balance positivo durante el último fin de semana largo, según el análisis de Marcelo Rosental, representante de la Cámara de Hoteleros, en una entrevista brindada a MNews Radio de El Observador Mendoza. A pesar del contexto económico desafiante, la provincia logró posicionarse como uno de los destinos más elegidos del país, consolidando su atractivo tanto a nivel nacional como internacional.
De acuerdo con los datos relevados por el sector privado, la ocupación hotelera en la Ciudad de Mendoza osciló entre el 75% y el 80%, reflejando un buen nivel de movimiento turístico. Este resultado muestra una mejora en comparación con el año anterior, aunque se detectó una leve baja en la estadía promedio de los visitantes, una tendencia asociada al contexto económico y a la cercanía entre fines de semana largos.
"Mendoza fue uno de los destinos más elegidos en Argentina y creo que eso es lo más importante para rescatar".
El flujo turístico incluyó tanto visitantes nacionales como internacionales, con una destacada presencia de turistas provenientes de Brasil y otros países de Latinoamérica. A nivel local, los destinos más elegidos fueron San Rafael, Valle de Uco y Alta Montaña, impulsados principalmente por el turismo de cercanía.
En cuanto a la percepción de los visitantes, desde el sector hotelero señalaron que los turistas se retiraron conformes con la experiencia, destacando la oferta de actividades y el movimiento general del fin de semana.
"La gente se fue muy contenta, se vio mucho movimiento turístico".
Sin embargo, el panorama a futuro presenta desafíos. El sector reconoce que atraviesa un período de transición, con expectativas de recuperación gradual durante 2025. Si bien los niveles de ocupación comienzan a mostrar signos de mejora, persisten dificultades vinculadas a la competitividad, especialmente por los altos costos operativos en comparación con países de la región.
"Tenemos tarifas atrasadas en dólares y costos actualizados, lo que dificulta la rentabilidad".
Entre los principales factores que afectan al sector se destacan los costos laborales y operativos, significativamente más elevados que en países como Brasil o Chile. Esta situación impacta directamente en la competitividad de Mendoza como destino internacional.
A pesar de este escenario, existen perspectivas de crecimiento a mediano y largo plazo. Se proyectan inversiones hoteleras con aperturas previstas hacia 2028, además de nuevas oportunidades vinculadas al turismo corporativo y al desarrollo de sectores como la minería.
"Es un año de transición, hay que salir a trabajar y buscar nuevas oportunidades de negocio".
Mendoza continúa posicionándose como una plaza turística destacada dentro de Argentina, con una oferta consolidada en experiencias, enoturismo y gastronomía de nivel internacional. La estrategia del sector apunta a sostener esa competitividad, ampliar mercados y fortalecer segmentos como el turismo de reuniones para garantizar una mayor estabilidad en la ocupación a lo largo del año.