auro Bello, residente en ese país, describió cómo se vive la situación en medio de la incertidumbre y las alertas.
La escalada de tensión en Medio Oriente continúa generando preocupación en distintos países del Golfo Pérsico. En este contexto, la caída de misiles iraníes en la región encendió las alarmas en Baréin, un pequeño Estado insular que forma parte del Consejo de Cooperación del Golfo.
En una entrevista con MNews Radio de El Observador Mendoza, el argentino Mauro Bello, residente en ese país, describió cómo se vive la situación en medio de la incertidumbre y las alertas.
Bello explicó que el clima en Baréin cambió en los últimos días debido a los ataques dirigidos contra bases estratégicas vinculadas a Estados Unidos, lo que generó un escenario de tensión en varios países del Golfo. Según detalló, los impactos no estuvieron dirigidos contra la población en general, sino contra objetivos militares específicos.
"No están atacando el país completo, están atacando puntos estratégicos".
El argentino relató que la vida cotidiana se vio alterada por el temor a nuevos ataques y por la activación de alarmas durante la noche. La población permanece atenta a los sistemas de advertencia y a las noticias que llegan desde la región.
"Hemos cambiado la noche por el día porque estamos toda la noche expectantes de las alarmas".
En ese contexto, el descanso se vuelve irregular y muchas personas duermen cuando logran hacerlo, después de horas de tensión y vigilancia ante posibles alertas.
Baréin es una isla ubicada en el Golfo Pérsico, considerada uno de los microestados más importantes de la región por su ubicación estratégica y su relación con Estados Unidos. Forma parte del bloque de seis países del Golfo que integran Kuwait, Arabia Saudita, Qatar, Omán y Emiratos Árabes Unidos.
Según explicó Bello, estos países suelen ser considerados territorios seguros y altamente protegidos, debido a su alianza militar con Estados Unidos y a su peso económico en la región.
"Son países muy ricos, muy modernos y eran países intocables".
Sin embargo, el actual conflicto generó un escenario inesperado incluso para los residentes extranjeros que viven en la zona.
La situación también derivó en un refuerzo de la seguridad militar, con presencia de fuerzas de países aliados en el Golfo. Arabia Saudita envió apoyo militar para colaborar en la interceptación de misiles y drones que ingresan al espacio aéreo de Baréin.
"Están interceptando los misiles y drones en la bahía".
A pesar de estas acciones, algunos proyectiles lograron ingresar, lo que provocó momentos de pánico entre quienes viven cerca de las zonas afectadas.
Durante los momentos de mayor tensión, las autoridades recomendaron a la población permanecer en sus hogares y salir únicamente para abastecerse de alimentos o productos esenciales. En varias zonas se observaron calles con fuerte presencia militar y controles.
El argentino explicó que el país no está preparado estructuralmente para un escenario de guerra, ya que no cuenta con refugios extendidos para la población.
"No hay refugios, el país no está preparado para la guerra".
En Baréin vive una pequeña comunidad de argentinos, muchos de ellos vinculados al deporte y al entrenamiento profesional de pádel, una actividad que creció notablemente en el Golfo tras la pandemia.
Bello indicó que los argentinos residentes se mantienen en contacto permanente para seguir la evolución del conflicto y evaluar posibles decisiones en caso de que la situación empeore.
"Son días muy contradictorios y de mucha tensión".
Mientras tanto, algunos sectores de la actividad cotidiana comienzan lentamente a retomar sus rutinas, aunque la población sigue pendiente de la evolución del conflicto en una de las regiones más sensibles del planeta.