La municipalidad de Concón, en la Región de Valparaíso, dispuso el cierre total de Playa Amarilla tras confirmarse la presencia de Physalia physalis, un organismo marino cuya picadura puede ser peligrosa incluso si está varado en la arena. La restricción se suma a medidas preventivas en El Quisco y otras comunas del litoral central.
La aparición de la fragata portuguesa obligó a las autoridades de Concón (Región de Valparaíso) a clausurar completamente Playa Amarilla, uno de los balnearios más concurridos de la zona y habitual destino de turistas argentinos. La medida prohíbe el baño y las actividades recreativas tanto en el mar como en la playa, luego de que se detectaran múltiples ejemplares del organismo.
Según informaron autoridades locales citadas por medios chilenos, se hallaron al menos seis fragatas portuguesas y se registraron tres personas afectadas por contacto con los tentáculos, lo que activó los protocolos sanitarios y derivó en el cierre del sector.
El municipio indicó que el área permanece bajo monitoreo para definir cuándo se podrá levantar la restricción.
Aunque suele confundirse con una medusa, la fragata portuguesa (Physalia physalis) es un hidrozoo colonial: un conjunto de organismos que actúan como una sola entidad. Tiene un flotador visible y tentáculos largos que pueden causar dolor intenso y quemaduras, y su toxicidad puede mantenerse incluso cuando el animal está muerto o fuera del agua.
El episodio no se limita a Concón: en el litoral central se ampliaron prohibiciones y restricciones por nuevos avistamientos, incluyendo sectores en El Quisco (y reportes en Algarrobo, según la evolución del día).
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