Durante esta época del año, se repite un escenario que expone la falta de conciencia ciudadana: bolsas plásticas,
En una entrevista a MNews Radio, El Observador Mendoza, Pablo Rodríguez, Director de Hidráulica, abordó la problemática recurrente de la acumulación de basura en acequias, canales y colectores aluvionales de la provincia de Mendoza, una situación que se vuelve crítica durante la temporada de lluvias intensas y tormentas de verano.
Durante esta época del año, se repite un escenario que expone la falta de conciencia ciudadana: bolsas plásticas, botellas, residuos domiciliarios y todo tipo de desechos terminan dentro de las acequias, provocando obstrucciones que derivan en anegamientos incluso ante lluvias de baja intensidad, tanto en el centro como en distintos puntos del territorio provincial.
La misma situación se registra en los canales colectores aluvionales, estructuras diseñadas exclusivamente para conducir crecidas provenientes del pedemonte y evitar inundaciones en zonas urbanas. En estos cauces se han encontrado residuos de gran porte como heladeras, colchones, carcasas de televisores e incluso vehículos, lo que obliga a realizar limpiezas periódicas para mantener operativa la red aluvional de Mendoza.
Estas obras fueron construidas con un objetivo claro: proteger a la población frente a las crecidas provenientes de la precordillera, y no para funcionar como espacios de disposición de residuos. Mendoza cuenta con más de 100 kilómetros de colectores aluvionales, incluidos los zanjones del área metropolitana, el Valle de Uco y San Rafael, que constituyen una pieza clave de la seguridad hidráulica provincial.
La red está compuesta por un sistema integrado de diques aluvionales, como Papagayos, Frías, Maure, Campo Espejo y el Azud San Isidro, que almacenan el agua de las tormentas y luego la descargan de manera controlada a través de los canales. Cuando estos cauces se encuentran obstruidos por basura, se reduce su capacidad hidráulica y dejan de cumplir la función para la cual fueron diseñados, incrementando el riesgo de inundaciones.
"Tirar basura en los colectores genera inseguridad para toda la población."
Desde la Dirección de Hidráulica se llevan adelante tareas constantes de mantenimiento y limpieza para garantizar el funcionamiento del sistema. En promedio, durante estos operativos se retiran entre 2.000 y 3.000 toneladas de residuos sólidos urbanos, una cifra que refleja la magnitud del problema y el uso indebido de estas infraestructuras.
La acumulación de residuos no solo demanda un importante despliegue de recursos humanos y maquinaria, sino que también desvía esfuerzos que podrían destinarse a nuevas obras hidráulicas. En algunos casos, incluso se han detectado situaciones de alto riesgo, como la quema de cubiertas dentro de los colectores, lo que obligó a la intervención de bomberos y distintos organismos de emergencia.
En paralelo, se desarrollan campañas de concientización junto a municipios, escuelas y medios de comunicación, con el objetivo de informar sobre el uso correcto de la red aluvional y promover conductas responsables. Además, se evalúa la aplicación de sanciones y multas para quienes sean sorprendidos arrojando residuos en acequias y canales.
Los colectores urbanos poseen caudales de diseño que pueden alcanzar entre 150 y 200 metros cúbicos por segundo, volúmenes comparables a tres veces el caudal del río Mendoza, lo que da cuenta de la peligrosidad de estos espacios. A esto se suma que los tiempos de respuesta ante una crecida son extremadamente cortos: puede estar despejado en la ciudad y, en cuestión de minutos, bajar una gran cantidad de agua desde el pedemonte.
"No es seguro ingresar ni permanecer dentro de los colectores aluvionales."
Por este motivo, se insiste en evitar arrojar residuos, no obstruir cunetas ni alcantarillas, no barrer basura hacia las acequias y mantener limpios los frentes de viviendas y comercios. Los residuos deben colocarse en bolsas y sacarse en el horario correspondiente para que sean retirados por el camión recolector.
Asimismo, se recomienda respetar las indicaciones de las autoridades durante situaciones de tormenta, ya que las crecidas pueden producirse de manera repentina y generar consecuencias graves.
Cuidar la red aluvional es una responsabilidad colectiva: la basura que se arroja hoy puede convertirse mañana en una inundación.