Hay varios clásicos para disfrutar en familia.
Jueves otra vez y Cinemacenter La Barraca Mall renovó su cartelera con El señor de los anillos: la comunidad del anillo, El señor de los anillos: Las dos torres, El Señor de los Anillos: El retorno del rey, El susurro, Sin piedad y Terror en Silent Hill: regreso al infierno.
La primera parte de la saga, nos transporta a la Tierra Media para seguir la historia de Frodo Bolsón, un joven hobbit que hereda un anillo mágico sin conocer el peligro que encierra, ya que se trata del anillo único, el arma más poderosa del señor oscuro Sauron, quien lo necesita para esclavizar a todos los pueblos y sumirlos en la oscuridad, motivo por el cual debe ser destruido, mientras Sauron y sus emisarios intentan detenerlos y el anillo busca corromper a la comunidad desde su núcleo.
Boromir ha muerto, Gandalf ha desaparecido en el puente de khazad-dûm y la comunidad se divide en tres grupos, aunque ninguno pierde la firmeza para cumplir la misión, y en medio del viaje, Frodo y Sam descubren que son seguidos por Gollum, una criatura corrompida por el anillo que promete guiarlos hasta Mordor, despertando desconfianza en Sam y compasión en Frodo.
Las fuerzas de Saruman han sido destruidas, el destino de la Tierra Media está en juego y una pequeña esperanza surge cuando Aragorn reclama el trono de Gondor, mientras Sauron prepara un ataque decisivo y Frodo y Sam avanzan hacia el monte del destino.
De los productores de Cuando acecha la maldad, donde Lucía y Adrián buscan empezar de nuevo en una casa remota en el bosque, pero todo se convierte en una trampa mortal cuando Adrián es secuestrado y Lucía descubre que para salvarlo debe aceptar la oscuridad que corre por la sangre de su familia.
Ambientada en un futuro cercano, donde un detective interpretado por Chris Pratt tiene 90 minutos para demostrar su inocencia ante una jueza de inteligencia artificial encarnada por Rebecca Ferguson.
Una misteriosa carta lleva a James de regreso al pueblo en busca de su amor perdido, enfrentándolo a figuras terroríficas que lo obligan a cuestionar su propia cordura.