La inseguridad se convirtió en una problemática cotidiana para comerciantes y vecinos de un sector clave de la Ciudad de Mendoza.
La inseguridad se convirtió en una problemática cotidiana para comerciantes y vecinos de un sector clave de la Ciudad de Mendoza. La zona comprendida entre calle San Juan, Vicente Zapata, Alem y Primitivo de la Reta, a pocas cuadras del kilómetro cero, atraviesa una situación crítica marcada por robos reiterados, vandalismo, consumo y venta de drogas, además de falta de respuestas inmediatas por parte de las autoridades.
Los hechos delictivos se registran tanto de día como de noche, aunque se intensifican durante la madrugada, cuando los locales permanecen cerrados. En una sola noche se denunciaron intentos de robo en cuatro comercios de la misma manzana, además de sustracción de vehículos y daños a cámaras de seguridad.
"Es una zona liberada y el riesgo es diario"
Según los testimonios recogidos, los delincuentes actúan con total impunidad, incluso frente a cámaras de seguridad privadas, que en algunos casos fueron destruidas durante los intentos de robo. Los comerciantes aseguran que los llamados al 911 no obtienen respuestas rápidas y que los móviles policiales demoran más de 30 minutos o directamente no llegan.
Si bien existe la presencia de preventores municipales y el sistema Ojos en Alerta, estos recursos resultan insuficientes, ya que no cuentan con facultades policiales ni capacidad de intervención directa en situaciones de delito en curso.
"Las cámaras existen, pero muchas no funcionan o están tapadas"
El área afectada se encuentra en pleno centro mendocino, a metros de calle San Martín, de hoteles internacionales como el Sheraton y el Guantala, y con circulación constante hacia la terminal. Esta situación genera preocupación no solo entre comerciantes y vecinos, sino también por el impacto negativo en el turismo y la imagen de la ciudad.
Además de los robos a comercios, se registran entraderas, arrebatos, robos de motos y vehículos, hechos que afectan a transeúntes, residentes y visitantes. La plazoleta Pellegrini, también conocida como plazoleta Lem, aparece señalada como uno de los principales focos de conflictividad, con antecedentes de consumo y venta de drogas desde hace años.
"Estamos hablando de tres o cuatro cuadras del kilómetro cero"
Otro factor que agrava la inseguridad es la falta de iluminación nocturna, especialmente en calles como Don Bosco yjón Pardo, donde los cortes de luz son frecuentes y convierten el sector en verdaderas "bocas de lobo". A esto se suma el deterioro urbano heredado de obras públicas prolongadas, que impactaron negativamente en las ventas y en la actividad comercial de la zona.
Los reclamos realizados ante el municipio y empresas de servicios no obtuvieron soluciones concretas, mientras que la instalación de nuevas cámaras de seguridad enfrenta trabas administrativas y problemas técnicos.
Comerciantes y vecinos realizaron presentaciones formales, juntaron firmas y efectuaron denuncias online ante el Poder Judicial para dejar constancia de los hechos. Sin embargo, aseguran que no hubo respuestas efectivas ni medidas sostenidas en el tiempo.
La falta de acciones genera un clima de tensión creciente y el temor de que la situación derive en episodios de violencia mayor, ante el cansancio de quienes trabajan y viven en el lugar.
"Si no se denuncia, para el Estado el problema no existe"
La inseguridad en este sector del microcentro de Mendoza expone una problemática compleja que combina delito, abandono urbano y ausencia de respuestas inmediatas, en una de las zonas más transitadas y visibles de la ciudad.