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La Virgen de la Carrodilla llega a La Enoteca y comienza una nueva peregrinación por Mendoza

Este viernes, a las 20, la Virgen de la Carrodilla arribará a La Enoteca (Peltier 611, Ciudad), en un encuentro que marcará el inicio de la tradicional peregrinación por los departamentos mendocinos. 

Jueves, 12 de Febrero de 2026

Este viernes, a las 20, la Virgen de la Carrodilla arribará a La Enoteca (Peltier 611, Ciudad), en un encuentro que marcará el inicio de la tradicional peregrinación por los departamentos mendocinos. La actividad contará con espectáculos artísticos de música y danza y dará comienzo a un nuevo recorrido de la patrona de los viñedos, que este año visitará Lavalle y Las Heras.

La imagen permanecerá alojada en La Enoteca -espacio emblemático vinculado al enoturismo y la producción vitivinícola- hasta el jueves 19 y podrá ser visitada por mendocinos y turistas. Luego, iniciará su itinerario por Las Heras y Lavalle, acercándose a parroquias, capillas, fincas y bodegas, en un gesto que renueva el lazo entre fe, trabajo y territorio.

El evento del 13 contará con las actuaciones de Laureano Busse (guitarra) y Víctor Silione (violín) y los ballets de adultos y el de jóvenes de la Municipalidad de la Ciudad de Mendoza, dirigidos por Paola Ormeño. Será con entrada libre y gratuita.



Una tradición con raíces en el siglo XVII

El origen de esta advocación se remonta al siglo XVII, cuando, según la tradición oral, la Virgen María con el Niño Jesús en brazos se apareció a dos leñadores en Estadilla, España. En su mano izquierda llevaba un ramo de uva, símbolo que con el tiempo la consolidó como protectora frente a tormentas y adversidades climáticas. Los habitantes de la región la declararon patrona bajo el nombre de Carrodilla, término que deriva de "carrocilla" o carro, en alusión a la tradición.

La devoción llegó a Mendoza de la mano de Antonio Solanilla, inmigrante aragonés oriundo de Estadilla, quien trajo consigo una imagen de la Virgen y levantó una capilla junto a su casa en Luján de Cuyo. La historia cuenta que una tarde de febrero, cuando una tormenta amenazaba la cosecha, la familia Solanilla y los viñateros del lugar rezaron con fervor y las nubes se disiparon. Desde entonces, el pueblo mendocino se puso bajo la protección de María en su advocación de la Virgen de la Carrodilla.

El 13 de febrero de 1938 la Virgen fue coronada en una solemne ceremonia, fecha que desde entonces se conmemora como el día de la patrona de los viñedos. Además, preside la Bendición de los Frutos, acto litúrgico que abre el calendario vendimial y en el que se agradecen las cosechas y se bendicen los cultivos para protegerlos de la piedra, el granizo y las plagas.

Veinte años de peregrinación

En 2006, el escultor Humberto Capella realizó una nueva imagen destinada a peregrinar por los departamentos de la provincia, con el objetivo de que todos los mendocinos pudieran acercarse a pedir protección para sus viñedos. Este año se cumplen 20 años de aquella iniciativa, que fortaleció la dimensión itinerante del culto.

Desde entonces, la peregrinación ha permitido que la Virgen abandone el espacio sacro de la iglesia para llegar a los ámbitos de trabajo. Fincas, bodegas y comunidades rurales se convierten en escenarios de encuentro y oración, ampliando los espacios devocionales y consolidando una memoria colectiva que une territorio, comunidad, tradición y fe.

Como expresa la canción de Hilario Cuadros, los devotos piden el amparo "de los hijos que han nacido junto al cerro. Los que han hundido el arado y han cultivado su suelo", en una síntesis del profundo vínculo entre la identidad mendocina y la tierra.

La llegada a La Enoteca no solo inaugura el calendario de actividades, sino que reafirma el lugar de la Virgen de la Carrodilla como símbolo espiritual de la vitivinicultura y de la cultura mendocina. A partir del 13 de febrero, la patrona de los viñedos volverá a recorrer la provincia, renovando una tradición que atraviesa siglos y generaciones.