En una declaración dirigida al pueblo brasileño y a la comunidad internacional, el excandidato presidencial cuestionó a la Corte Suprema y al Tribunal Superior Electoral, denunció un presunto fraude en los comicios de 2022 y agradeció al presidente argentino Javier Milei y a Donald Trump por su respaldo.
Flávio Bolsonaro se reivindicó como "el verdadero presidente electo de Brasil", denunció un supuesto fraude electoral y acusó a la Justicia de su país de impulsar una persecución política en su contra.
En una declaración difundida este miércoles desde Estados Unidos, adonde llegó después de abandonar Brasil, el senador anunció que continuará su actividad política desde el exterior y agradeció al presidente argentino, Javier Milei, y al mandatario estadounidense, Donald Trump.
"Me dirijo al pueblo brasileño y a la comunidad internacional como el verdadero presidente electo de Brasil", afirmó al comienzo del documento. En otro pasaje, sostuvo: "Soy el presidente electo y los criminales que robaron las elecciones de Brasil forman parte de una organización criminal que instauró una tiranía".
El Consejo Superior aprobó la distinción por unanimidad en reconocimiento a su compromiso con la paz, el diálogo entre culturas y religiones y la defensa de la dignidad humana.
"Quiero decirles, no solo a mis 60 millones de votantes, sino a todo el pueblo brasileño, que soy el presidente electo y que los criminales que robaron las elecciones en Brasil forman parte de una organización criminal que instauró una tiranía. Ustedes, que anhelaban un cambio, no los abandonaré; seré la voz y el liderazgo libre de nuestra nación", aseveró.
"No era mi intención abandonar mi patria, pero sé perfectamente adónde me llevará esto", consignó el senador opositor, a la vez que sostuvo que "la persecución política que comenzó con mi padre, el expresidente Jair Bolsonaro, y que se extendió a miles de brasileños patriotas y ciudadanos estadounidenses, tiene un único objetivo: silenciar a cualquiera que discrepe del estado de excepción establecido en Brasil, a través de un Tribunal Supremo controlado por el Partido de los Trabajadores, una organización criminal".