Con una participación récord que superó el 74%, los primeros sondeos a boca de urna ubican al bloque opositor con 52 o 53 bancas frente a los 50 escaños de la coalición oficialista. Ninguno alcanza la mayoría absoluta de 61 escaños en la Knéset, por lo que el escenario abre un período de complejas negociaciones políticas.
Las urnas cerraron este martes en Israel tras una jornada electoral histórica y marcada por una participación récord, en los que constituyen los primeros comicios legislativos desde los ataques perpetrados por Hamas el 7 de octubre de 2023. Los primeros sondeos a boca de urna de las principales cadenas de televisión (11, 12 y 13) indican que el bloque opositor, liderado por el centrista y exjefe militar Gadi Eisenkot al frente del partido Yashar, se impone por un estrecho margen frente a la coalición oficialista del primer ministro Benjamin Netanyahu.
De acuerdo con las proyecciones iniciales, el llamado "bloque del cambio" obtendría entre 52 y 53 de las 120 bancas del Parlamento, mientras que la alianza de Netanyahu alcanzaría unos 50 escaños. Al quedar ambos sectores lejos de la mayoría absoluta de 61 asientos necesaria para gobernar, el rol de los partidos árabes -que representan cerca del 21% de la población y cuyos apoyos de momento ambos bloques rechazan- se perfila como un factor decisivo para la futura formación de un Gobierno.
La jornada estuvo caracterizada por una masiva concurrencia a las urnas. Dos horas antes del cierre, la Comisión Electoral Central informó que la participación había alcanzado el 74,3%, la cifra más alta registrada en ese horario desde 1988 y superando ampliamente el total de votantes de las elecciones de 2022 (70,6%).
Sin embargo, el desarrollo de los comicios no estuvo exento de tensiones. Tras emitir sufragio, Benjamin Netanyahu denunció intentos de fraude y acusó a opositores árabes israelíes de intentar "robar las elecciones", tras el arresto de tres altos funcionarios de la Lista Árabe Unida (Ra'am). Las autoridades electorales aclararon que los sospechosos fueron detenidos cerca de sus domicilios y que se investiga un caso aislado, mientras que el líder de Ra'am, Mansur Abás, tildó las declaraciones de Netanyahu de "mentiras" destinadas a infundir temor. Desde el partido opositor Yashar señalaron que el oficialismo busca preparar el terreno para impugnar los resultados en caso de una derrota.
A sus 77 años y con 19 años acumulados en el poder, Netanyahu centró su campaña en la seguridad nacional y su vínculo estratégico con la administración de Estados Unidos, defendiendo las ofensivas militares lanzadas en Gaza, Líbano e Irán. No obstante, el mandatario afronta un fuerte desgaste político y judicial debido a las cuestionadas fallas de seguridad del 7 de octubre de 2023, la presión de los sectores ultranacionalistas de su coalición sobre el servicio militar de los ultraortodoxos y el creciente aislamiento internacional del país.
En la vereda opuesta, Gadi Eisenkot capitalizó su perfil de moderación y su extensa trayectoria en las Fuerzas Armadas para articular un bloque policlasista que exige respuestas institucionales, incluida la creación de una comisión independiente que investigue los hechos que derivaron en la guerra actual.
El recuento oficial de votos demandará varios días, y se espera que las negociaciones para conformar una nueva coalición parlamentaria se extiendan durante semanas o meses en un escenario político altamente fragmentado.