Tras derrotar a Flávio Bolsonaro en el balotaje, el presidente reelecto aseguró que los brasileños votaron para defender la democracia. También denunció desinformación e intervención extranjera durante la campaña.
Luiz Inácio Lula da Silva celebró su victoria electoral el domingo 25 de octubre, afirmando que el resultado reflejaba la voluntad de los brasileños de proteger la democracia. Criticó la campaña de su oponente, Flávio Bolsonaro, y denunció la difusión de desinformación, interpretando el resultado como un rechazo al negacionismo. Lula destacó la importancia de la participación ciudadana para preservar las instituciones frente a una campaña de mentiras sin precedentes.
Anunció una política exterior independiente, sin subordinación a intereses extranjeros, y criticó los intentos de injerencia electoral a través de plataformas digitales, abogando por regulaciones. El Tribunal Superior Electoral confirmó su reelección a las 21:09, con el 99,98% de los votos escrutados, obteniendo el 51,78% frente al 48,22% de Bolsonaro.
Este resultado revirtió el de la primera vuelta del 4 de octubre, donde Bolsonaro había liderado. Lula, quien cumplirá 81 años el 27 de octubre, votó en São Bernardo do Campo y denunció problemas de transporte de votantes. Con esta victoria, iniciará su cuarto mandato presidencial, el segundo consecutivo, hasta 2030, y se convierte en el primer candidato brasileño en ganar una segunda vuelta tras ir por detrás en la primera. La diferencia final de 3,56 puntos porcentuales subraya la persistente división electoral en Brasil.