La temperatura media entre junio y agosto alcanzó 23,6 °C en los 48 estados contiguos y el Distrito de Columbia, superando por 0,2 °C la marca establecida durante la crisis del Dust Bowl
Estados Unidos continental vivió en 2026 el verano más cálido desde que comenzaron los registros en 1895. La temperatura promedio entre junio y agosto alcanzó 23,6°C (74,4°F) en los 48 estados contiguos y el Distrito de Columbia, mientras 133 millones de personas vivieron en condados donde una de cada cuatro noches fue extremadamente calurosa.
La marca superó en 0,2°C (0,4°F) el récord previo de 1936, uno de los veranos más cálidos de la crisis del Dust Bowl. En ese período, la sobreexplotación agrícola de las Grandes Llanuras agravó la pérdida de humedad del suelo.
Los datos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) muestran que cuatro de los seis veranos más cálidos del territorio continental de Estados Unidos ocurrieron desde 2021.
Además, el verano de 2026 también fue el más cálido registrado para las mínimas nocturnas y superó la marca de 2021.
Otros 56,8 millones de habitantes residen en condados donde al menos uno de cada cuatro días alcanzó niveles de calor extremo.
El récord de calor en Estados Unidos superó en 0,2°C la marca de 1936, uno de los veranos más cálidos de la crisis del Dust Bowl
El cálculo de The Washington Post, diario estadounidense, basado en registros meteorológicos PRISM de la Universidad Estatal de Oregón entre 1981 y 2026, dimensionó la extensión territorial de esas condiciones.
El aumento de las temperaturas comenzó antes del verano en amplias zonas del oeste. Ocho estados, desde Texas hasta California, registraron entre enero y mayo su período más cálido desde el inicio de las mediciones.
Colorado, Nuevo México y Utah establecieron sus récords estatales de temperatura media estival, mientras Arizona igualó su marca previa.
Karin Gleason, jefa de la sección de monitoreo de los Centros Nacionales de Información Ambiental de la NOAA, describió una anomalía prolongada: "Sí, el verano fue de récord, pero ha habido esta persistencia de calor durante todo el año en el oeste de Estados Unidos".
Bob Henson, meteorólogo y autor de Yale Climate Connections, explicó al diario la diferencia entre 1936 y el nuevo récord: "La ola de calor de 1936 fue en gran medida un desastre causado por el ser humano. El arado excesivo de las Grandes Llanuras, que ayudó a propiciar el Dust Bowl, dejó el paisaje tan despojado que el agua se evaporaba rápidamente y la superficie se calentaba con rapidez".
La NOAA informó que cuatro de los seis veranos más cálidos del territorio continental de Estados Unidos ocurrieron desde 2021
El especialista añadió que el nuevo récord representa "una luz roja intermitente que indica que ahora somos capaces de tener veranos en Estados Unidos incluso más calurosos que los del Dust Bowl".
Las mínimas nocturnas excepcionalmente elevadas abarcaron gran parte del oeste, con excepción del noroeste del Pacífico, durante julio y agosto.
Daniel McEvoy, climatólogo regional del Desert Research Institute, señaló que la falta de descenso térmico durante la noche puede afectar la salud y la seguridad porque impide el descanso del cuerpo y aumenta la necesidad de aire acondicionado.
Florida, los océanos cálidos y los registros globales
Unos 133 millones de personas vivieron en condados de Estados Unidos donde una de cada cuatro noches del verano fue extremadamente calurosa
El calor persistente se extendió por buena parte del sureste de Estados Unidos. En Miami, las temperaturas diurnas alcanzaron al menos 32,2°C (90°F) durante 56 días consecutivos, desde mediados de junio hasta comienzos de agosto, una racha que igualó el récord de 2023.
Las temperaturas superficiales cercanas a máximos históricos en el golfo de México y sectores del Atlántico Norte contribuyeron a elevar las mínimas en Florida.
Emily Powell, climatóloga estatal, explicó que "las temperaturas más cálidas de la superficie del mar pueden aumentar la humedad sobre tierra, y eso puede impedir que las temperaturas nocturnas bajen demasiado".
El científico climático Zeke Hausfather indicó que agosto de 2026 fue el agosto más cálido registrado a escala global y superó la marca de agosto de 2024.
Hacia fines de agosto, las olas de calor marinas cubrían más del 40% de los océanos del planeta.
Las temperaturas oceánicas inusualmente altas influyeron sobre esos registros, mientras que la proyección disponible asigna un 95% de probabilidades a que 2027 sea el año más cálido jamás registrado, en parte por un episodio récord de El Niño en el océano Pacífico.
McEvoy advirtió que los récords estivales del oeste podrían volver a romperse: "Aunque este año tuvimos el verano más cálido registrado en partes del oeste, es totalmente posible que esos récords se vuelvan a romper".