La decisión profundizó la tensión entre el gobierno de derecha de Giorgia Meloni y el de su par socialista, Pedro Sánchez; Madrid reaccionó extendiendo a su vez los controles a los pasajeros procedentes de Italia
A un mes de la avalancha migratoria en Ceuta -cuando 80.000 personas procedentes de Marruecos cruzaron al pequeño enclave español en el norte de África y más de cien murieron en el intento-, Italia prorrogó este lunes por 15 días más la suspensión del acuerdo Schengen con España. La decisión profundizó la tensión existente entre el gobierno de derecha de Giorgia Meloni y el de su par socialista, Pedro Sánchez.
Tras ver las imágenes de Ceuta, donde miles de personas llegaban a nado o intentaban cruzar las vallas fronterizas del enclave, Meloni sorprendió el 1° de agosto al suspender durante un mes el acuerdo de libre circulación con España, pese a que Italia ni siquiera comparte frontera terrestre con ese país.
La decisión, sin precedentes, desató una inédita crisis diplomática y también complicó a miles de turistas de ambos países que, en plena temporada de vacaciones de verano, padecieron demoras por controles aleatorios en aeropuertos y puertos.

La propuesta de reabrir las conversaciones para una eventual adhesión fue rechazada por el 52,8% de los votantes. La estrecha diferencia refleja las tensiones internas y suma incertidumbre al proceso de expansión del bloque.
España, en efecto, respondió duramente a la decisión italiana y, en represalia, puso en marcha en puertos y aeropuertos controles a ciudadanos italianos con destino a España, hasta el 7 de septiembre. En reciprocidad con la decisión anunciada este lunes, España también prolongó esa decisión, hasta el 21 del mes próximo.
La nueva suspensión por 15 días de las reglas de Schengen con España "se adoptó de acuerdo con el Comité de Análisis de Inmigración y Seguridad Fronteriza debido a la persistencia de los factores que motivaron inicialmente el restablecimiento de los controles el 1° de agosto, teniendo en cuenta asimismo las iniciativas ya emprendidas por España, en colaboración con la Unión Europea, para avanzar hacia la normalización de la situación en la zona", explicó el Ministerio del Interior italiano al anunciar la medida.
El titular de la cartera, Matteo Piantedosi, comunicó la decisión a su homólogo español, Fernando Grande-Marlaska, durante una "conversación telefónica constructiva", según informó el mismo ministerio.
Piantedosi había definido la víspera como "complicada"la situación en Ceuta, donde aún habría "entre 5000 y 10.000 migrantes no identificados". El ministro advirtió, además, sobre una "alerta" de agencias de inteligencia españolas por la posible presencia de "sujetos con una caracterización jihadista".
Como reflejo de la tensión que atraviesa el enclave, la policía española debió intervenir este lunes con disparos al aire para contener un enfrentamiento entre migrantes durante el desalojo de un campamento en un barrio de Ceuta, según informaron medios españoles.
En respuesta a la decisión del gobierno de Meloni de extender los controles de documentación a los pasajeros procedentes de España, Madrid anunció también este lunes una prórroga de 15 días de los controles fronterizos para quienes ingresen al país por mar o aire desde Italia, según fuentes del Ministerio del Interior español. La medida se mantendrá vigente hasta el 21 de septiembre, de acuerdo con El País.
Antes de que se conociera la decisión de Italia de prorrogar los controles, el jefe del gobierno español, Pedro Sánchez, se refirió a la crisis en una entrevista con la cadena SER, en la que destacó la "cooperación instantánea" de Marruecos para contener la situación en Ceuta. De hecho, la gran mayoría de los migrantes que habían ingresado masivamente al enclave a fines de julio regresaron poco después.
Sánchez también apeló a la solidaridad europea y recordó que "en Lampedusa, España acogió a los migrantes que llegaron". "Europa debe ser solidaria en Lampedusa, en Groenlandia y en Ceuta o en Canarias", afirmó. Y agregó: "Necesitamos la solidaridad de países centroeuropeos y del norte de Europa. ¿Por qué en el caso de España no? ¿Porque tenemos un gobierno de coalición progresista? ¿Porque tenemos una posición respecto a Gaza u otros asuntos?".

Es el cuarto incidente de este tipo que denuncia la fuerza áerea polaca desde finales de julio
El mandatario atribuyó parte de la crisis a la difusión de noticias falsas y desinformación en las redes sociales después de un fallo del Tribunal Supremo español que impide las llamadas "devoluciones en caliente" en los ingresos a nado, una circunstancia que, según dijo, fue aprovechada por "organizaciones criminales".
Sánchez sostuvo además que esas noticias falsas se propagaron a través de redes "asociadas tanto a Rusia como a Israel y a una internacional ultraderechista", a la que acusó de utilizar la migración "no solamente para atacar a España sino también a Europa".
"La realidad a la que nos estamos enfrentando no quiere decir que tenga que venir de un actor estatal. Desgraciadamente, no tenemos un conocimiento completo de lo que ocurrió y seguimos investigando, pero el gobierno tiene que trabajar sobre certezas", aclaró.
Sus declaraciones provocaron una rápida reacción del canciller israelí, Gideon Saar, que acusó a Sánchez de mentir "descaradamente".
Como ocurrió hace un mes, en Italia la oposición de centroizquierda salió a criticar la prórroga y a acusar al gobierno de Meloni de usar el tema para hacer propaganda política.
"La decisión del gobierno italiano de prorrogar la suspensión de las normas de Schengen con España es sencillamente ridícula; responde más a la propaganda nacionalista de Meloni que a cualquier necesidad real de seguridad", advirtió dijo Riccardo Magi, líder de Más Europa. "El propio Piantedosi no aporta cifras sobre cuántos ciudadanos marroquíes que pasaron por Ceuta han sido realmente interceptados en las fronteras italianas hasta la fecha, lo que demuestra que se trata de un ejercicio inútil que tiene como efecto colateral socavar uno de los pilares fundamentales de la Unión Europea: la libre circulación de personas", agregó, al exigir a la primera ministra que dé explicaciones sobre el asunto en el Parlamento.
En la misma línea se expresó la eurodiputada del partido Alianza Verdes e Izquierda, Ilaria Salis: "Continúa la ridícula cruzada del gobierno italiano contra España, alimentada para servir a la propaganda antimigratoria", escribió en su cuenta de X. "Es una cruzada no solo ridícula, sino también peligrosa, porque una Europa de nacionalismos mezquinos nos debilita a todos. Si seguimos por este camino, tarde o temprano nosotros también sufriremos represalias, y ciertamente no podremos fingir sorpresa. El nacionalismo es una apuesta perdida", concluyó.
Fuente: La Nación