El fenómeno arrasó unas 300 viviendas en Pomas, dejó a dos personas en estado crítico y provocó cortes de luz en miles de hogares.
Un tornado afectó este lunes a la localidad de Pomas y zonas aledañas en el sur de Francia, dejando un saldo de al menos 41 heridos y severos daños materiales.
La Prefectura del departamento de Aude informó oficialmente que 15 de las personas lesionadas debieron ser trasladadas a centros hospitalarios debido a las consecuencias del temporal.
Los servicios de emergencia evacuaron a los residentes mientras técnicos inspeccionaban las casas para determinar cuáles seguían siendo habitables. También se habilitaron centros de alojamiento para quienes no podían regresar a sus viviendas.

La Agencia Nacional de Protección de Datos brasileña aplicó una sanción de casi u$s30 millones a la plataforma por incumplimientos relacionados con la información de menores de edad.
"Pasó a una velocidad vertiginosa. A las 17 teníamos niños jugando en la casa de la juventud, preparando la fiesta local, y a las 18 el pueblo y la población estaban destrozados", relató Hervé Giné, alcalde de Pomas.
El tornado arrancó tejados, derribó paredes, hizo volar objetos a cientos de metros y destrozó numerosos vehículos. El martes por la mañana, bajo un cielo ya despejado, varios techos habían sido cubiertos de manera provisoria con grandes lonas de plástico, mientras vecinos, familiares y equipos de emergencia intentaban retirar los escombros.
En los campos de los alrededores podían verse tumbonas despedazadas, restos de material aislante, ramas y fragmentos de alambrado arrastrados por las violentas ráfagas. En los accesos a la zona afectada, familiares y amigos aguardaban ante los controles policiales con provisiones y herramientas para ayudar a los damnificados.
Imágenes difundidas en las redes sociales y verificadas por Reuters mostraron además el enorme embudo girando sobre la localidad cercana de Verzeille. Varias casas situadas en su recorrido aparecían con las ventanas destrozadas.
El temporal también provocó cortes masivos en el suministro eléctrico. Las cifras fueron variando durante la mañana a medida que avanzaban las reparaciones: unas 1400 viviendas seguían sin servicio en el área más afectada de Aude, según la prefectura, mientras los cortes vinculados a las tormentas alcanzaron a miles de usuarios en distintos puntos del sur de Francia.
El tornado se produjo durante un brusco cambio de las condiciones meteorológicas. La intensa ola de calor que afectó al sur francés dio paso esta semana a fuertes tormentas, acompañadas en algunos sectores por granizo, lluvias intensas y violentas ráfagas. Météo-France había colocado a numerosos departamentos bajo alerta por tormentas.
Una estación meteorológica próxima a Pomas registró ráfagas superiores a los 100 kilómetros por hora, aunque las autoridades todavía analizaban la intensidad exacta alcanzada por el tornado. El mal tiempo también afectó actividades deportivas: una etapa de la Vuelta a España, que atravesaba el sur de Francia, debió ser interrumpida el lunes debido al granizo.
El frente de tormentas con lluvia y granizo obligó a suspender la tercera etapa de la Vuelta a España 2026 para "proteger la seguridad de los corredores".
Por su parte, el ministro de Transportes, Philippe Tabarot, reportó perturbaciones por "fuerte actividad tormentosa" en los aeropuertos de París, Burdeos, Toulouse, Marsella y Niza.
El funcionario también confirmó la suspensión de trenes regionales entre Narbona y Sète, en Nueva Aquitania y cortes en Saint Pierre de Corps.
El departamento de Aude se mantiene bajo alerta naranja por tormentas, y la Prefectura pidió a la población "evitar las zonas afectadas, respetar las instrucciones de los servicios de emergencia y consultar fuentes oficiales".
El servicio Météo France anticipó lluvias de hasta 50 litros por metro cuadrado por hora, caída de granizo y ráfagas de viento de hasta 120 kilómetros por hora.
Se estima que las condiciones de inestabilidad continuarán durante los próximos días, desplazándose progresivamente hacia el noreste y noroeste de Francia.
Fuente: Ámbito Financiero