Clément Vandenkerckhove fue reconocido como hijo del príncipe Laurent, hermano del rey Felipe. Ahora tiene derechos sobre parte de la herencia de su padre.
La historia comenzó mucho antes. Vandenkerckhove nació en agosto de 2000, fruto de la relación que su madre, la cantante belga Wendy Van Wanten, mantuvo con Laurent durante la década de 1990. Sin embargo, no supo quién era su padre hasta que cumplió 16 años.
La madre de Clément decidió contarle la verdad cuando él tenía 16 años. Cuatro años después, el joven se contactó con Laurent para hablar sobre lo que había descubierto. El príncipe aceptó hacerse una prueba de ADN.
"Fuimos juntos al hospital y recuerdo que me dijo: 'Entro yo primero para que te sientas tranquilo'", contó Vandenkerckhove en un documental de la televisión belga. El resultado confirmó la relación entre ambos y, según relató, después mantuvieron "conversaciones abiertas y sinceras".
La paternidad quedó registrada de manera legal en Bélgica. El trámite le dio a Clément los mismos derechos sobre los bienes privados de Laurent que tienen sus otros tres hijos: la princesa Luisa y los príncipes Nicolás y Aymeric, fruto del matrimonio del príncipe con Claire Coombs.
El reconocimiento le permite a Vandenkerckhove acceder a parte de la herencia privada de su padre. Sin embargo, no recibirá una asignación de la familia real ni tendrá funciones oficiales. Tampoco podrá acceder al trono de Bélgica.
Además, existe la posibilidad de que adopte el apellido Sajonia-Coburgo, utilizado por la familia real. Por ahora, no parece interesado en hacerlo. "Estoy orgulloso del apellido Vandenkerckhove. Si renunciara a ese apellido, sería una traición a todo lo que mi madre ha hecho por mí", dijo al diario flamenco Het Nieuwsblad.

Tete se encontraba dentro de su auto esperando que se abriera el portón de su casa cuando fue abordado por dos hombres armados.