El Ejército israelí deriva tropas de Gaza y Líbano en previsión de una ofensiva en Cisjordania
Cuatro palestinos y dos soldados israelíes murieron el viernes cerca de la localidad de Tal, al suroeste de Nablus, en un enfrentamiento que se suma a un balance creciente de violencia de colonos israelíes contra palestinos en Cisjordania ocupada. El Ejército israelí anunció horas después que refuerza sus tropas en el territorio de cara a una operación de gran envergadura, en medio además de los preparativos ante una posible escalada con Irán.
Los israelíes muertos han sido identificados como Benayahu Mellet, de 32 años, colono y miembro del equipo de seguridad del asentamiento de Havat Gilad, y el mayor Yuval Ezra, de 27 años, natural de Herzliya. Las cuatro víctimas palestinas pertecían a la misma familia: Farouq Adnan Ali Ramadan; ?Ibrahim Hussein Ali Ramadan; ?Jawad Hussein Ali Ramadan; Imran Ahmad Ali Ramadan. El Ministerio de Sanidad palestino informó de que otros cuatro palestinos resultaron heridos por disparos israelíes, tres de ellos de gravedad o en estado crítico.
Según el relato del Ejército israelí, un grupo de civiles israelíes hacía senderismo cerca de Tal -en la denominada Área A de Cisjordania, bajo control civil y de seguridad de la Autoridad Palestina, donde la entrada de israelíes está oficialmente prohibida- cuando fue atacado por palestinos cerca de la mezquita de la localidad.
Las tropas acudieron al lugar junto con el oficial de seguridad de la cercana granja-asentamiento de Havat Gilad; según el Ejército, un hombre palestino le arrebató el arma y abrió fuego contra el grupo, e hirió a varios israelíes antes de ser abatido. Sin embargo, las imágenes del incidente muestran a un hombre armado junto a un grupo de personas, con soldados israelíes detrás de él que no parecen proceder a detenerlo.
El argentino deberá protagonizar una buena remontada para sumar puntos.
La versión palestina difiere sustancialmente. Responsables locales aseguraron que un numeroso grupo de colonos israelíes había intentado entrar por la fuerza en dos viviendas de la localidad y que fueron entonces confrontados por sus vecinos. Essam Saifi, dirigente local del partido Fatah en Tal, explicó por teléfono a Reuters que entre 25 y 30 colonos atacaron primero la zona este del pueblo. Cuando los residentes salieron a hacerles frente, dijo, los colonos abrieron fuego antes de retirarse; media hora después regresaron y atacaron la zona oeste de la localidad, lo que desembocó en un tiroteo caótico en el que también intervino el Ejército israelí.
Tras el incidente, las FDI instalaron controles de carretera en la zona de Tal y Nablus, impusieron un cierre total sobre la ciudad y decretaron toque de queda en las localidades de Burin y Tal. También restringieron la salida de sus soldados de las bases en toda el área donde se produjo el tiroteo y cancelaron los permisos de la tropa.
"Tras los recientes acontecimientos, y especialmente el ataque de esta mañana, existe preocupación por una escalada en toda Judea y Samaria. Llevamos a cabo operaciones antiterroristas para evitar que la zona se precipite hacia una mayor violencia", declaró el general de división Avi Bluth, jefe del Mando Central israelí.
Las restricciones se dejaron sentir muy lejos de Nablus. "Han cerrado todos los checkpoints del norte de Cisjordania. Esperamos que esto dure poco, porque los ánimos están muy caldeados", relató un vecino de Jerusalén a La Vanguardia.
El Ejército señaló además que sus fuerzas completaron una "operación selectiva" en un hospital de Nablus, adonde habían sido evacuados dos palestinos heridos en los enfrentamientos, que fueron detenidos y entregados a las fuerzas de seguridad. Responsables palestinos, sin embargo, denunciaron que el Ejército había asaltado el hospital y agredido al personal médico en el área de urgencias, y una fotografía de cámara de seguridad que circula en medios palestinos mostraría a un soldado israelí en el interior del centro.
Según las FDI, existen actualmente 126 asentamientos ilegales en Cisjordania de protección compleja, motivo por el cual el Ejército decidió hace dos semanas retirar tropas de otros frentes -Líbano y Gaza- y redesplegarlas en el territorio.
Como respuesta al incidente, el primer ministro, Beniamin Netanyahu, y el ministro de Defensa, Israel Katz, ordenaron acelerar la legalización de granjas y asentamientos en Cisjordania y la creación de otros nuevos.
Tras una reunión del gabinete de seguridad, ambos anunciaron también la demolición de la vivienda del palestino presuntamente responsable de matar a Mellet, y encomendaron al Ejército una "operación intensiva" en las localidades palestinas identificadas como centros de actividad militante. Las medidas incluyen la confiscación de armas, la revocación de permisos de trabajo a palestinos, el refuerzo de tropas en toda Cisjordania y una mayor separación entre las rutas de circulación israelíes y palestinas mediante controles y restricciones viarias.
El ministro de Finanzas, el ultraderechista Bezalel Smotrich, fue más allá y reclamó el desalojo de los pueblos palestinos cercanos a Tal para construir nuevos asentamientos. "Esta es nuestra respuesta sionista adecuada frente a los terroristas y el terrorismo, y frente al deseo de dañar nuestro control sobre las áreas de nuestro país", afirmó.
A tres meses de que los israelíes acudan a las urnas, el Gobierno de Netanyahu, favorable a los colonos, ha intensificado los preparativos para ampliar los asentamientos en un territorio que Israel ocupa desde la guerra de 1967 y que los palestinos consideran parte de su futuro Estado, junto con Gaza y Jerusalén Este como capital.
Según cifras de la Autoridad Palestina, 87 palestinos han muerto este año en Cisjordania, 21 de ellos a manos de colonos israelíes. Datos de Naciones Unidas elevan a unos 850 los palestinos heridos en ataques de colonos desde comienzos de año.
Fuente: La Vanguardia