Teherán bombardeó Kuwait, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania y Qatar. Estados Unidos volvió a golpear territorio iraní.
Irán intensificó el domingo su ofensiva, lanzando misiles y drones contra países vecinos del Golfo y declarando el cierre del estrecho de Ormuz. Esta escalada siguió a ataques estadounidenses en respuesta a ofensivas iraníes previas contra un buque. Kuwait, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos y Qatar reportaron ataques aéreos, mientras que Jordania interceptó tres misiles iraníes sin sufrir daños. Los Guardianes de la Revolución iraníes reivindicaron un ataque contra Omán, afirmando haber destruido bases de apoyo logístico de portaaviones estadounidenses en Duqm.
Estas hostilidades ponen en jaque las negociaciones de paz. El presidente estadounidense, Donald Trump, había declarado previamente el fin del alto al fuego debido a los ataques iraníes. El Mando Central de Estados Unidos (Centcom) informó haber lanzado cerca de 140 ataques contra Irán, lo que Trump calificó de un golpe "muy duro". En respuesta, Irán cerró el estrecho de Ormuz, una vía estratégica, y bombardeó a aliados de Estados Unidos en el Golfo. Los Guardianes de la Revolución declararon que el estrecho permanecerá cerrado "hasta nuevo aviso y hasta el fin de las intervenciones estadounidenses en esta región".
Medios iraníes reportaron explosiones en el sur del país y la muerte de un soldado. Mohsen Rezai, asesor militar del líder supremo iraní, enfatizó la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, considerándolo "más importante que decenas de bombas atómicas". Sin embargo, el ejército estadounidense desmintió el cierre, afirmando que el tráfico fluía normalmente y que Irán "no controla" el paso. El jefe de la diplomacia pakistaní, Ishaq Dar, instó a la desescalada. Esta reciente escalada se produce casi un mes después de que Estados Unidos y Irán firmaran un protocolo de acuerdo para una tregua de 60 días, tras el inicio del conflicto el 28 de febrero por un ataque de Israel y Estados Unidos contra Irán.