Mundo Emergencia climática

Se cayó un poste de luz y provocó un feroz incendio en una zona rural de España: hay al menos 12 muertos y 23 desaparecidos

Las llamas ya arrasaron más de 3.200 hectáreas cerca de la localidad de Bédar. La hipótesis de la caída de un cable eléctrico, el drama de los turistas extranjeros atrapados en las rutas y el despliegue del ejército para contener el desastre.

Viernes, 10 de Julio de 2026
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El sur de Europa se encuentra atravesando una de sus jornadas más oscuras y dolorosas debido al avance implacable de los incendios forestales, potenciados por una histórica y prolongada ola de calor con temperaturas que perforan el techo de los 40°C. La comunidad autónoma de Andalucía se transformó en el epicentro de la tragedia luego de que las autoridades confirmaran que al menos 12 personas murieron y otras 23 permanecen desaparecidas en las inmediaciones de la pequeña localidad de Bédar, en las afueras de Los Gallardos, Almería. El fuego, catalogado por los servicios de emergencia como el más devastador en la historia reciente de la región, avanzó con una velocidad pasmosa obligando a la evacuación urgente de más de un millar de residentes.

El drama humano golpea con fuerza a la comunidad internacional debido a que la zona afectada es un destino turístico sumamente popular que alberga a miles de residentes extranjeros. De hecho, el consejero de Sanidad y Urgencias, Antonio Sánz, advirtió que la totalidad de las víctimas fatales podrían ser turistas de origen británico, francés y belga. Los equipos de rescate constataron escenas desgarradoras en el terreno, incluyendo a cuatro personas que fallecieron atrapadas adentro de un vehículo con volante a la derecha y otras siete víctimas que perecieron calcinadas mientras intentaban huir a pie por una quebrada que no formaba parte del plan oficial de evacuación, evocando el doloroso antecedente ocurrido en Portugal en junio de 2017.

Respecto al origen del desastre, el presidente de la junta andaluza, Juanma Moreno, reveló en declaraciones radiales que los primeros peritajes apuntan de forma unánime a un problema de infraestructura. Las investigaciones preliminares indican que el fuego se desató por el colapso de un poste de tendido eléctrico que dejó caer un cable de alta tensión sobre una zona de matorrales completamente secos. Moreno calificó la situación como una catástrofe nacional y avisó con severidad que las empresas responsables del mantenimiento de las redes deberán rendir cuentas ante los tribunales, al tiempo que admitió con el alma encogida que la cifra de fallecidos podría incrementarse considerablemente con el correr de las horas debido a la gran cantidad de excursionistas que se sospecha quedaron cercados en los bosques.

Para intentar ganarle la batalla a un frente de fuego que ya devoró más de 3.200 hectáreas de pinares en una geografía repleta de barrancos y de muy difícil acceso, el Gobierno español ordenó el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para robustecer el trabajo de las brigadas de bomberos locales. Los expertos en climatología señalan que este tipo de incendios extremos, que históricamente solían registrarse recién en el mes de agosto, se adelantaron de forma alarmante debido a que la vegetación se seca mucho antes por los récords de temperatura. La península ibérica se enfrenta así a las consecuencias más directas del cambio climático en el Mediterráneo, transformando los paisajes de vacaciones en un escenario surrealista donde los vecinos combaten las llamas entre la angustia y la búsqueda desesperada de sobrevivientes.