El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha vuelto a condicionar la retirada de las fuerzas...
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha vuelto a condicionar la retirada de las fuerzas israelíes del sur de Líbano al desarme del partido-milicia chií Hezbolá, que ha descrito como el grupo "más importante del eje iraní", durante una visita a las tropas desplegadas en el país vecino.
"No abandonaremos el sur de Líbano hasta que la amenaza haya sido eliminada. Y mientras Hezbolá permanezca aquí, armado y amenazándonos, nosotros también permaneceremos aquí", ha asegurado, en un encuentro acompañado por el ministro de Defensa, Israel Katz; el "número dos" del Estado Mayor del Ejército, Tamir Yadai; y el director del Consejo de Seguridad Nacional, Shmuel Ben Ezra.
Fue encontrado entre las ruinas de un inmueble de Los Corales, en el estado La Guaira, la zona más devastada por los sismos.
"Si identificáis una amenaza para su seguridad, para sus vidas o para las vidas de sus soldados, actuad. No esperéis. Actuad. Es una orden inquebrantable", ha señalado el jefe del Ejecutivo dirigiéndose a los soldados, a quienes ha elogiado por la ocupación de terreno al otro lado de la frontera.
"Lo principal que hicimos --y esto es lo que ustedes estáis haciendo aquí-- es crear zonas de amortiguación, zonas de seguridad, no de nuestro lado de la frontera, sino del suyo (...) Lo hemos hecho en Gaza", ha recordado.
Netanyahu ha celebrado los logros frente a Hezbolá, al que considera como "el eslabón más importante del eje iraní", asegurando que las operaciones militares de Israel contra el grupo chií propiciaron el acuerdo marco alcanzado el pasado viernes con las autoridades libanesas.
"Como resultado de vuestras acciones aquí", ha dicho a los militares, "Líbano reconoce a Israel, Israel reconoce a Líbano, y les decimos tanto a Irán como a Hezbolá: váyanse de aquí. No tienen nada que hacer aquí".
En esta línea, Netanyahu ha señalado que "hay dos estados soberanos que desean alcanzar la paz entre ellos; desean restaurar una realidad de seguridad y prosperidad para los habitantes del norte y también para los habitantes de Líbano". "Deben irse" es una bofetada, un golpe al eje iraní, y no necesariamente quedará impune", ha advertido.
Con todo, ha asegurado que las fuerzas israelíes han matado a 9.000 combatientes de Hezbolá, "cientos en las últimas semanas", y que al grupo solo le queda "alrededor del 8%" de un arsenal de 150.000 misiles y cohetes.
La semana pasada los gobiernos israelí y libanés firmaron en Washington un acuerdo marco con vistas a negociar una paz duradera que, sin embargo, no supone la retirada israelí de las zonas que ha invadido en el sur del país y establece solo una salida "gradual" y condicionada siempre vinculada al desarme de las milicias chiís, efectiva únicamente en dos "zonas piloto".
El texto fija que el Ejército libanés "restablecerá la soberanía efectiva" sobre todo su territorio, sin embargo, "a la espera del desarme verificado" de Hezbolá, que ha rechazado ya este acuerdo y avisado por enésima vez que no iniciará un proceso de desarme basado en estas conversaciones entre estas dos partes.
Fuente: EuropaPress