El presidente Donald Trump afirmó que el acuerdo interino con Irán será difundido pronto y que impedirá que Teherán acceda a un arma nuclear. Sin embargo, persisten dudas sobre el alcance del pacto, la reapertura del estrecho de Ormuz y la situación en Líbano.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el texto del acuerdo interino con Irán será publicado en los próximos días y afirmó que el entendimiento establecerá con claridad que Teherán no podrá acceder a un arma nuclear.
El pacto busca extender por otros 60 días el frágil alto el fuego anunciado en abril y reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de petróleo y gas natural licuado que Irán mantiene bloqueada desde el inicio del conflicto con Estados Unidos e Israel.
Durante las reuniones del G7 en Francia, Trump sostuvo que el texto completo del acuerdo será presentado pronto en un marco formal. Además, dijo que le gusta la idea de enviar el pacto al Congreso estadounidense para su revisión, una solicitud impulsada por algunos legisladores republicanos.
"Irán quiere terminar esto", señaló el mandatario al referirse a la próxima etapa de negociaciones. Según Trump, la relación con Teherán está en proceso de normalización y las conversaciones podrían avanzar con rapidez.
El presidente estadounidense describió el acuerdo como "un muro contra un arma nuclear" para Irán.
El canciller iraní, Abbas Araqchi, indicó que la siguiente fase de las conversaciones comenzará el viernes en Suiza, después de la firma formal del marco de entendimiento.
Se espera que el vicepresidente estadounidense JD Vance y el principal negociador iraní, Mohammad Baqer Qalibaf, participen de la ceremonia.
La próxima etapa deberá abordar los puntos más sensibles, especialmente el futuro del programa nuclear iraní. Sin embargo, otros temas utilizados por Trump y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu para justificar la guerra, como el programa de misiles de Irán y su apoyo a grupos armados regionales, no estarían incluidos inicialmente en la agenda.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, calificó el entendimiento como un "paso importante" para detener los combates, aunque advirtió que un acuerdo final para una tregua duradera todavía no está cerrado.
Vance también reconoció que el memorándum firmado es un documento general y que los detalles serán divulgados en los próximos días.
El conflicto dejó al menos 7.000 muertos, en su mayoría en Irán y Líbano, y provocó fuertes alteraciones en los mercados energéticos internacionales.
Los precios del petróleo volvieron a caer tras conocerse avances en el acuerdo. El crudo retrocedió más de 2% y tocó nuevos mínimos de tres meses, luego de haber caído casi 5% el día anterior.
A pesar del alivio inicial en los mercados, funcionarios e integrantes de la industria energética advirtieron que la producción y las exportaciones de petróleo y gas en Medio Oriente podrían tardar meses en normalizarse completamente.
Uno de los principales puntos de incertidumbre es el estrecho de Ormuz, por donde normalmente circula cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas natural licuado.
Estados Unidos e Irán afirmaron que el estrecho estará abierto desde el viernes. La televisión estatal iraní informó que ya comenzaron las operaciones para levantar el bloqueo marítimo, aunque remarcó que los buques deberán coordinar sus movimientos con la Guardia Revolucionaria.
Trump sostuvo que algunos tanqueros ya comenzaron a salir de la zona y que el paso será libre de peajes durante los 60 días del acuerdo interino.
Sin embargo, las compañías navieras advierten que el regreso a la normalidad será gradual. Una de las principales preocupaciones es la posible presencia de minas en el estrecho, lo que podría exigir tareas de limpieza marítima durante semanas o incluso meses.
Otro foco de incertidumbre es el conflicto en Líbano entre Israel y Hezbollah, aliado de Irán. La guerra desplazó a cerca de 1,2 millones de personas y continúa siendo uno de los puntos más delicados del escenario regional.
Irán sostiene que el acuerdo exige un cese completo de las hostilidades en ese frente. Sin embargo, Netanyahu afirmó que Israel mantendrá sus fuerzas en el sur del Líbano y conservará el derecho a responder ante ataques de Hezbollah.
Trump expresó malestar con la actuación militar israelí y dijo que no está conforme con la manera en que Israel manejó la situación. De todos modos, un funcionario estadounidense aclaró que la retirada israelí del Líbano no forma parte de las condiciones del acuerdo.
Con el texto aún pendiente de publicación y varios puntos críticos sin resolver, el acuerdo entre Washington y Teherán abre una etapa de alivio parcial, pero también de fuerte incertidumbre diplomática, energética y militar.