Mundo Mirá...

Las particulares medidas antiespionaje de la delegación de EE.UU. en su viaje a China

El personal de la Casa Blanca pidió a los periodistas devolver las credenciales y pines de identificación usados durante el viaje. "Nada que venga de China estaba permitido en el avión", afirmaron medios estadounidenses.

Viernes, 15 de Mayo de 2026

La delegación de Estados Unidos implementó un bloqueo digital absoluto y medidas extremas de aislamiento tecnológico durante su viaje oficial a Pekín, China, encabezado por el presidente Donald Trump. 

Las estrictas normativas de seguridad nacional se aplicaron para neutralizar los sofisticados sistemas de ciberespionaje, la vigilancia masiva local y los ataques atribuidos a grupos como Salt Typhoon

El viaje del presidente burner phones", y los tiró todos a la basura antes de subir al Air Force One.

"Nada que venga de China estaba permitido en el avión", aseguró Goodin.

Jones explicó: "Los estadounidenses entienden la amenaza de China. Públicamente intentan mostrarse cordiales y avanzar en acuerdos, pero en privado toman recaudos frente a lo que consideran una amenaza real".

En los reportes del pool de prensa, se detalló que el personal de la Casa Blanca pidió a los periodistas devolver las credenciales y pines de identificación usados durante el viaje y metió todo en un contenedor

Hoteles bajo la lupa y habitaciones "barridas"

La conductora Ainsley Earhardt sumó más detalles sobre el operativo: "Mis fuentes en el avión contaron que tuvieron que dejar sus teléfonos estadounidenses, apagarlos y no llevarlos a China. Si los llevaban, los dejaban en el avión, apagados y sin usar".

"Todos los estadounidenses usaron celulares descartables que debieron destruir y dejar en China. No querían que nada de origen chino subiera al avión, por temor a que estuviera intervenido o que hubiera espías", agregó Earhardt.

La seguridad fue tan estricta que, según la conductora, los

Un viaje con éxito público y desconfianza privada

Mientras la visita de Trump a China se mostró como un logro diplomático, el temor al espionaje y la vigilancia tecnológica marcó la agenda interna.

El operativo incluyó desde la destrucción de celulares hasta controles exhaustivos en cada paso, dejando en claro que la desconfianza entre Washington y Beijing sigue siendo un factor central en la relación bilateral.

Estas fueron las particulares medidas antiespionaje ejecutadas por el equipo estadounidense:

Aislamiento digital total

Abandono de dispositivos personales: Todo el personal de la Casa Blanca, agentes del Servicio Secreto, periodistas y directivos corporativos (como Tim Cook de Apple o Elon Musk) debieron dejar sus teléfonos móviles, computadoras y relojes inteligentes cotidianos en suelo estadounidense o totalmente apagados dentro del avión presidencial Air Force One.

Teléfonos descartables (burner phones): A la delegación se le entregaron aparatos de uso temporal configurados bajo un estricto software de seguridad idéntico de fábrica (golden image). Estos dispositivos solo operaban con cuentas temporales libres de historiales, agendas de contactos o datos personales vinculados.

Destrucción del equipo en territorio chino: Antes de abordar el Air Force One para emprender el regreso a Washington, se ordenó a todos los funcionarios y acompañantes desechar, destruir y tirar a la basura los teléfonos descartables utilizados durante las jornadas de reuniones.

Prohibición de suvenires e identificaciones: El personal de seguridad impidió subir al avión gubernamental cualquier objeto físico de procedencia local. Se colocaron contenedores específicos para requisar de forma obligatoria las credenciales del evento, cordones de acreditación y pines utilizados en la cumbre.

Control físico y de comunicaciones

Papel y notas manuscritas: Para el flujo de información interna confidencial, los equipos diplomáticos y asesores priorizaron el uso de libretas de papel y notas a mano. Evitaron cualquier tipo de mensajería electrónica o almacenamiento en la nube.I

Instalaciones blindadas temporales (SCIF): Las conversaciones altamente clasificadas de la comitiva se llevaron a cabo únicamente dentro de búnkeres portátiles o espacios técnicos temporales instalados en las suites de los hoteles, diseñados para repeler interferencias electromagnéticas y micrófonos ocultos.

Bloqueo de redes e infraestructura local: El protocolo prohibió terminantemente conectarse a las redes Wi-Fi de los hoteles y utilizar puertos de carga USB públicos de aeropuertos o terminales para evitar la inyección de malware (técnica conocida como juice jacking). Toda la energía debió provenir de baterías externas certificadas por el gobierno de EE.UU.

Leyes de no confraternización: Como trasfondo a este blindaje tecnológico, rige además una estricta regla de la Guerra Fría revivida por Washington que prohíbe taxativamente a los funcionarios mantener vínculos sentimentales o de romance con ciudadanos locales para evitar los chantajes o robos de secretos de Estado a través de infiltraciones afectivas (honey potting)

Irán asegura que "aún se intercambian mensajes" con EEUU pese al rechazo de Trump a su propuesta

Mundo

El Gobierno de Irán ha asegurado este viernes que "aún se está intercambiando mensajes, pese al rechazo de Trump a su propuesta.