Mundo Conflicto en Medio Oriente

Aseguran que Donald Trump analiza una propuesta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz

La secretaria de prensa, Karoline Leaviit, insistió en que el mandatario estadounidense mantiene las mismas líneas rojas: el canal marítimo debe estar abierto y Teherán debe entregar su uranio enriquecido

Martes, 28 de Abril de 2026

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió este lunes con su equipo de seguridad nacional para evaluar una propuesta de Irán que implicaría la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo.

La Casa Blanca confirmó que el mandatario discutió el plan durante la mañana y que el tema sigue en revisión, aunque no aclaró si Washington aceptará los términos presentados por Teherán.

La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, indicó ante la prensa que el presidente convocó a sus principales asesores para abordar la iniciativa iraní.

"Solo porque se ha reportado públicamente, puedo confirmar que el presidente se reunió esta mañana con su equipo", expresó Leavitt. Rechazó adelantar si Trump aceptará el acuerdo, pero subrayó que las condiciones impuestas por la Casa Blanca "han sido muy claras tanto para el público estadounidense como para la parte iraní".

Leavitt insistió en que Trump mantiene las mismas líneas rojas: el canal marítimo debe estar completamente abierto y Teherán debe entregar su uranio enriquecido, dos condiciones que Washington considera imprescindibles para avanzar en cualquier negociación futura.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, durante una conferencia de prensa en Washington

"No diría que lo están considerando. Solo digo que hubo una discusión esta mañana y no quiero adelantarme. Escucharán directamente del presidente sobre este tema", puntualizó la vocera.

Según trascendidos, la propuesta iraní plantea que tanto Irán como Estados Unidos levanten sus respectivos bloqueos sobre el estrecho de Ormuz, permitiendo el libre tránsito de buques comerciales y petroleros, mientras las negociaciones sobre el programa nuclear iraní se posponen para una segunda etapa. El canal de Ormuz es la vía por la que transita cerca del 20% del petróleo y gas natural licuado que se comercializa a nivel global.

Diversos medios estadounidenses habían informado previamente que la oferta iraní no cumplía con las exigencias mínimas de la Casa Blanca, y que el gobierno de Trump se mantiene firme en su postura de no ceder ante presiones. La administración estadounidense sostiene que la reapertura del estrecho es condición necesaria, pero no suficiente, y que cualquier acuerdo debe incluir garantías verificables sobre el programa nuclear iraní.

Entretanto, el secretario de Estado, Marco Rubio, expresó su escepticismo respecto a la oferta de Teherán. Durante una entrevista televisiva, Rubio advirtió que la administración estadounidense no tolerará un escenario en el que Irán se arrogue el derecho de decidir quién puede utilizar una vía marítima internacional ni de imponer tarifas a los barcos que crucen el estrecho.

"Si lo que quieren decir con abrir el estrecho es que solo estará abierto bajo sus condiciones, eso no es apertura. No podemos permitir que Irán controle el acceso", afirmó Rubio.


El debate sobre la viabilidad del acuerdo se produce mientras el flujo de mercancías por el estrecho de Ormuz sigue interrumpido por las tensiones militares. La economía global ha sentido el impacto de la crisis, con subidas abruptas en los precios del petróleo y el gas, y la preocupación de países importadores por la seguridad energética.

A pesar de los esfuerzos de mediadores internacionales y la presión de países aliados, la brecha entre las posiciones de Washington y Teherán persiste. Mientras Irán busca un alivio inmediato de las sanciones económicas y el fin del cerco naval, Estados Unidos exige concesiones tangibles y un compromiso claro de renuncia al enriquecimiento de uranio y a la supervisión de la energía nuclear.

La Casa Blanca subrayó que cualquier avance en las negociaciones será anunciado oficialmente por el presidente Trump y que, por ahora, la revisión del plan iraní sigue en curso. Con el conflicto en Oriente Medio sin una solución a la vista, el futuro del estrecho de Ormuz y la estabilidad de los mercados energéticos globales dependen de las decisiones que se tomen en las próximas jornadas.