Funcionarios estadounidenses señalan que el mandatario se mostró insatisfecho y escéptico con la propuesta.
Aunque la propuesta busca reabrir el estratégico Estrecho de Ormuz y cesar hostilidades, Trump mantiene sus "líneas rojas", exigiendo la entrega de uranio enriquecido y no aceptando aplazar el tema nuclear
Otra fuente indicó a The New York Times que aceptar esta hoja de ruta podría interpretarse como negarle una "victoria" a Trump. El diario subraya que la propuesta generó un intenso debate interno sobre qué parte tiene mayor poder de negociación y está mejor posicionada para resistir las dificultades económicas.
Finalmente, funcionarios citados por The Wall Street Journal señalaron que, aunque Trump no rechazó el plan, lo recibió con escepticismo. Explicaron que el mandatario duda de la buena fe de Teherán y cree que no está dispuesto a cumplir con la exigencia de detener el enriquecimiento de uranio.
El 21 de abril Donald Trump anunció la prórroga del alto el fuego con Irán establecido el 7 de abril. Explicó que la decisión se debía a que supuestamente el Gobierno iraní está "gravemente dividido" y a que Pakistán solicitó a Washington que suspendiera sus ataques contra la República Islámica "hasta que sus líderes y representantes puedan presentar una propuesta unificada".
Trump también informó que había ordenado a las Fuerzas Armadas mantener el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz y permanecer en estado de alerta y operativas.
El 18 de abril, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica declaró que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Washington levante por completo el bloqueo naval. "Acercarse al estrecho de Ormuz será considerado una cooperación con el enemigo y el buque infractor será atacado", subrayó.
EE.UU. se opone al dominio iraní en el estrecho de Ormuz mientras Teherán sopesa nuevas reglas al tráfico marítimo.

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