La vida de Eduardo Galeano es la historia de un hombre que eligió contar el mundo desde los márgenes.
La vida de Eduardo Galeano es la historia de un hombre que eligió contar el mundo desde los márgenes, con una voz propia que mezcló poesía, política y memoria. Nació el 3 de septiembre de 1940 en Montevideo, en el seno de una familia de clase media, y desde muy joven comenzó a vincularse con el periodismo, un oficio que marcaría su destino.
A los 14 años ya publicaba caricaturas políticas y artículos en medios locales. Su talento y mirada crítica lo llevaron a trabajar en el histórico semanario Marcha, donde se formó junto a grandes referentes intelectuales de la región. Más tarde dirigiría el diario Época, consolidando una carrera marcada por el compromiso social.
En 1971 publicó su obra más emblemática, Las venas abiertas de América Latina, un ensayo que analiza la explotación histórica del continente desde la colonización hasta el presente. El libro se convirtió en un símbolo político y cultural en toda América Latina, aunque también lo expuso a persecuciones.
Con el golpe de Estado en Uruguay en 1973, Galeano fue encarcelado y luego obligado al exilio. Primero se instaló en Buenos Aires, donde fundó la revista Crisis, pero la dictadura militar de 1976 lo obligó nuevamente a huir. Su siguiente destino fue Barcelona, donde escribió una de sus obras más ambiciosas: la trilogía Memoria del fuego, una reconstrucción literaria de la historia latinoamericana.
Tras más de una década en el exilio, regresó a Uruguay en 1985, con la recuperación de la democracia. Desde entonces, continuó escribiendo y publicando libros que combinaban relatos breves, crónicas y reflexiones, como El libro de los abrazos, donde reafirmó su estilo único: fragmentario, poético y profundamente humano.
A lo largo de su vida, Galeano fue una voz crítica del poder, del capitalismo y de las injusticias sociales. Su obra no solo buscó denunciar, sino también rescatar historias olvidadas y dar lugar a quienes no suelen tener voz.
Falleció el 13 de abril de 2015 en su ciudad natal, dejando un legado literario y político que sigue vigente. Su manera de narrar América Latina, con sensibilidad y compromiso, lo convirtió en uno de los escritores más influyentes de la región.