El mando militar anuncia el fin de los ataques de respuesta y el paso a la táctica de "golpe tras golpe" contra sus enemigos. El régimen islámico también advirtió que empezará a golpear bancos e instituciones financieras en Medio Oriente
Aseguró que los países agresores no podrán bajar el precio de petróleo y otros combustibles con su presencia en las aguas de la región.
"Como anunciamos cuando la guerra se extendió por la región, esperen 200 dólares por barril. Porque el precio del petróleo depende de la seguridad en la región, y ustedes son la fuente de su inseguridad", señaló.
Acentuó que cualquier buque que pertenezca a Estados Unidos, Israel o a sus socios hostiles, será un "objetivo legítimo" para las fuerzas iraníes.
Asimismo, el portavoz aseguró que Irán tiene "preparado un golpe mucho más poderoso y devastador" para sus enemigos.
"No pueden salvar a su ejército del atolladero en el que está atrapado. Sus centros y bases vitales arderán, uno tras otro, en el fuego que ustedes han encendido, y arderán una y otra vez", prometió.
Al mismo tiempo, dos drones iraníes impactaron cerca del Aeropuerto Internacional de Dubai, sede de la aerolínea de larga distancia Emirates y el más concurrido del mundo para viajes internacionales. Cuatro personas resultaron heridas, pero los vuelos continuaron, dijo la Oficina de Medios de Dubai.
El aeropuerto de Dubai, este miércoles
El mando militar conjunto de Irán anunció que comenzará a apuntar a bancos e instituciones financieras en Medio Oriente, una amenaza que pondría en riesgo especialmente a Dubai, en Emiratos Árabes Unidos, sede de muchas instituciones financieras internacionales, así como a Arabia Saudita y al reino insular de Bahréin. El régimen islámico agregó que las personas de todo Medio Oriente deberían mantenerse a 1000 metros de distancia de los bancos.
Testigos reportaron ataques aéreos continuos en Teherán después de que Israel indicara que había reanudado su ofensiva. También se escucharon explosiones en Beirut y en el sur de Líbano luego de que Israel señalase que estaba atacando objetivos ligados al grupo terrorista Hezbollah, respaldado por la república islámica.

Un factor desencadenante fue el aumento de las amenazas tras el secuestro y el procesamiento del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.