El presidente estadounidense minimizó el impacto en la economía global por su avanzada militar en Irán y que ya impacta con fuerza en los precios de los combustibles.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, minimizó el impacto de la guerra que lanzó junto a Israel contra Irán y que ya se siente con fuerza en la economía global con la disparada del precio del barril de petróleo que llegó a tocar los 120 dólares en el mercado de futuros para luego estabilizarse en torno a los 100 dólares.
"Es un pequeño precio a pagar por garantizar" la seguridad de su país y del mundo, aseguró Trump frente a la extendida preocupación por una nueva disparada del a inflación global y el temor a un parate de la economía.
Empresas del sector en el país observan con atención la volatilidad del crudo y el contexto internacional, ante la posibilidad de cambios en la dinámica del mercado.
El barril de crudo West Texas Intermediate (WTI), referencia para el mercado estadounidense, superó este domingo los 100 dólares por primera vez desde 2022. El precio llegó a rozar los 110 dólares en una jornada marcada por la inquietud internacional ante la escalada bélica en Medio Oriente.
Por su parte, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, declaró que la Casa Blanca no tiene planes de atacar directamente la infraestructura petrolera iraní, en contraste con los recientes bombardeos israelíes sobre depósitos de combustible en Teherán.
Wright sostuvo que las alteraciones en la oferta de crudo serán de corta duración y descartó un escenario de escasez energética en el hemisferio occidental. "En el peor de los casos, esto durará unas semanas, no meses", afirmó Wright, al tiempo que agregó que la oferta mundial sigue siendo suficiente para abastecer la demanda. A pesar de ellos los precios del petróleo siguen subiendo.
Fuente: La Nación