A una semana del hallazgo de la joven de 27 años (encontrada el jueves 29 de enero), su familia denuncia hermetismo y falta de comunicación de las autoridades. El informe preliminar del forense descartó lesiones visibles y la causa de muerte sigue sin confirmarse.
La muerte de Narela Barreto, la joven argentina de 27 años hallada sin vida en Los Ángeles, sigue rodeada de incógnitas. Su familia sostiene que fue un asesinato, pero a una semana del hallazgo del cuerpo todavía no recibió una explicación oficial sobre la causa del fallecimiento ni sobre las hipótesis que manejan los investigadores.
En las últimas horas, los familiares accedieron a dos datos del examen forense que serán determinantes para la investigación: el informe preliminar indicó que Narela no presentaba heridas superficiales, ni golpes, ni signos de abuso. Sin embargo, esa información no alcanza para esclarecer lo ocurrido y, por el momento, no confirma que se trate efectivamente de un crimen.
La expectativa inmediata está puesta en el examen toxicológico, que aún no fue informado. "Ahora estamos esperando el examen toxicológico", señalaron familiares, con la esperanza de que el estudio permita reconstruir qué pasó en las horas previas a su muerte.
Tras finalizar la autopsia, las autoridades estadounidenses informaron que el cuerpo quedó a disposición de la familia. El traslado a la Argentina, según el padre, se cerró por US$ 9.000 y se financiará con una colecta que reunió más de 23 millones de pesos. El destino final será Lomas de Zamora, donde se realizará el último adiós.
A la par del operativo de repatriación, el foco familiar es otro: exigen acceso a información básica del expediente. De acuerdo con sus testimonios, la comunicación con la policía de Los Ángeles y los investigadores es limitada, pese a los pedidos insistentes del padre de la víctima.
Narela estuvo una semana desaparecida en Los Ángeles. Había dejado de responder el viernes 23 de enero y fue encontrada en la calle, a unas cinco cuadras de su departamento, con la presunción inicial de que llevaba algunos días fallecida.
Con el informe preliminar sin signos externos de violencia y a la espera de toxicología, el caso entra en una etapa clave: definir si se trató de un hecho criminal, un evento médico, una intoxicación u otra circunstancia aún no informada oficialmente.