El actor atravesó una terrible momento familiar que lo acompañó hasta el final de su vida. La búsqueda desesperada y el dolor por la pérdida de su único varón.
En los últimos años de su vida, Antonio Grimau llevó consigo una herida imposible de cerrar: la trágica muerte de Lucas, el hijo que tuvo junto a Leonor Manso.
En 2010, el hombre de 36 años estuvo desaparecido durante más de un mes antes de que su cuerpo fuera hallado en una morgue policial, un episodio que marcó para siempre al reconocido actor.
La noticia fue recordada en el programa Puro Show (eltrece), donde se repasó el doloroso capítulo que atravesó Grimau.
El actor, que supo brillar en la televisión, el cine y el teatro argentino -con títulos como Trampa para un soñador y Rolando Rivas, taxista-, también fue reconocido por su papel en Sandro de América y por haber recibido un Martín Fierro por su trabajo en Valientes.

Tuvo una dura adolescencia y encontró contención en el arte. Luego, construyó una extensa trayectoria y se destacó en ficciones como "Trampa para un soñador", "Dos a quererse", "Soy gitano" y "Sandro de América". Tenía 82 años.
Lucas, fruto del matrimonio entre Grimau y Leonor Manso, falleció en 2010 a los 36 años en circunstancias muy difíciles. Según relató la periodista Nancy Duré, el joven atravesaba una adicción a las drogas, situación que preocupaba profundamente a su padre.
Durante más de un mes, Antonio Grimau y Leonor Manso buscaron a su hijo por todos lados, sin obtener respuestas. Finalmente, el cuerpo de Lucas apareció en una morgue policial, donde había ingresado como NN. El hecho conmocionó al entorno familiar y dejó una marca imborrable en la vida del actor.
Uno de los factores que complicó la búsqueda fue el apellido de Lucas. Aunque su padre era conocido artísticamente como Grimau, el verdadero apellido de Lucas era Rebolini. Esta diferencia dificultó la asociación inmediata con el actor, ya que el joven figuraba como Lucas Antonio Rebolini y no como Grimau.
La panelista Fernanda Iglesias explicó que, al no compartir el apellido artístico, fue más difícil para las autoridades y los medios vincular el caso con el actor. Tanto Grimau como Manso insistieron en la búsqueda, pero la identificación se demoró hasta que finalmente pudieron dar con el paradero de su hijo.
El actor, que también fue padre de dos hijas, nunca ocultó el dolor que le provocó la pérdida de Lucas. La historia de su familia quedó marcada por la búsqueda desesperada y el desenlace que conmocionó al mundo del espectáculo.