En el documento judicial de 2015, la creadora de Margarita dio detalles sobre el maltrato que Darío Giordano propició hacia Franco y Valentín; el escrito se conoció en el programa El diario de Mariana, que emite América
La revelación de los detalles del expediente judicial que involucra a la familia Yankelevich sumó un nuevo y desgarrador capítulo. Tras el testimonio público en el que Valentín Yankelevich relató los episodios de violencia física y psicológica que sufrió en su infancia por parte de su padre, Darío Giordano, se conocieron los fragmentos clave de la declaración testimonial que Cris Morena brindó ante la Justicia en diciembre de 2015.
Los documentos fueron compartidos por la periodista Tatiana Schapiro en el programa DDM (América), y exponen con crudeza lo que la productora observó y escuchó de sus nietos, Franco y Valentín, durante el período en que se disputaba la tenencia legal en los tribunales.
Citada como testigo en el marco de una causa penal por lesiones vinculada al expediente de familia,Cris Morena sostuvo ante la Justicia que conocía a Giordano desde su relación con Romina Yan y que había notado en él una irritabilidad creciente, la cual se profundizó de manera drástica tras el fallecimiento de su hija.
La productora relató que, al ir a buscar y regresar a sus nietos alrededor de las 19:30, percibía en la casa una atmósfera sombría y de profunda tristeza. Sin embargo, lo más grave surgió de las confidencias que los chicos le hacían a solas.
De acuerdo con la lectura de los documentos, Franco rompió en llanto en una oportunidad y le confesó que su padre le pegaba "muy fuerte en la cabeza" y lo maltrataba, rogándole que no dijera nada por temor a represalias. Ante este cuadro, la productora y su ex esposo, Gustavo Yankelevich, intentaron interceder indirectamente ofreciendo ayuda a Giordano, lo que según la declaración generó que el padre comenzara a poner trabas para que los chicos visitaran a su abuela.
Para graficar el nivel de terror con el que vivían los menores, Cris recordó una frase lapidaria que le dijo Franco: "Abuela, yo quiero hacerme invisible". El chico explicó que en su propia casa "actuaba de hijo": se encerraba en su cuarto, evitaba el contacto visual con su padre y hablaba lo mínimo indispensable para prevenir discusiones.
La declaración también documentó situaciones vividas en la vía pública. Cris Morena relató que fue testigo presencial en la puerta del colegio cuando Giordano tomó violentamente a Valentín del pelo y se lo llevó a los gritos luego de que el niño se acercara a saludarla.
Aquel episodio se tradujo en una respuesta que evidenciaba el acostumbramiento al maltrato: cuando días después le preguntó qué había pasado, Valentín le contestó con resignación: "Abuela, es siempre lo mismo, todos los días lo mismo". Según el testimonio, ambos hermanos vivían en alerta permanente, manifestando pánico al reconocer el auto de su padre estacionado al regresar de la escuela.
El punto de inflexión llegó años después, cuando el caso avanzó en la Justicia y Gustavo Yankelevich obtuvo la tenencia definitiva. En su reciente entrevista, Valentín recordó ese rescate con alivio: "Mi abuelo Gustavo me salvó la vida. Él me devolvió la vida".
Frente a la repercusión mediática de los dichos de su hijo y la viralización de los expedientes judiciales, Darío Giordano emitió un comunicado público en el cual desmintió categóricamente las acusaciones de violencia y remarcó que fue sobreseído en la causa penal en el año 2018.
No obstante, en el mismo texto admitió no haber estado "a la altura" de las circunstancias emocionales que requerían sus hijos durante el difícil proceso de duelo tras la pérdida de Romina Yan, pidiéndoles perdón por ello y manifestando su intención de no escalar el conflicto en los medios.