Espectáculos Emotivo

El reencuentro de Gero Paredes con Abel Pintos a 8 años de cantar juntos en la Confluencia

Un joven oriundo de Plaza Huincul volvió a reencontrarse con el consagrado artista arriba de un escenario. Cómo fue el momento y el recuerdo del show que brindaron en Confuencia hace ocho años.

Lunes, 11 de Mayo de 2026
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El programa "Es mi sueño" volvió a unir en un mismo escenario a Abel Pintos y a Gerónimo Paredes, un joven de 20 años oriundo de Plaza Huincul que hoy vive en Buenos Aires, en un reencuentro cargado de emoción que revivió una historia que había comenzado ocho años atrás.

Todo transcurría con normalidad en el ciclo conducido por Guido Kaczka, hasta que Gerónimo irrumpió en escena acompañado por su hermana Trini y un amigo. Nervioso pero decidido, el joven se presentó frente al jurado integrado por Abel Pintos, Joaquín Levinton, Carlos Baute y Jimena Barón. "Contento, un poco nervioso", alcanzó a decir antes de comenzar su performance.

El momento rápidamente tomó un giro emotivo cuando Abel Pintos reconoció al participante y decidió romper el hielo con un mensaje que sorprendió a todos: envió un saludo a Cutral Co, localidad donde había vivido, y luego dejó entrever que lo conocía de antes. "Yo creo que te conozco, ¿verdad?", le dijo al joven, despertando la emoción en el estudio.

A partir de allí, el cantante recordó con claridad el vínculo que los unía desde aquel primer encuentro en la Fiesta de la Confluencia 2018, cuando Gerónimo, con apenas 12 años, había subido al escenario para cantar junto a su ídolo frente a una multitud. "Al margen de lo que pase hoy, me alegra mucho que sigas en la música, que sigas con tu sueño", le expresó Abel, en un gesto de apoyo que emocionó al participante.

En medio de ese clima cargado de sensibilidad, Gerónimo interpretó la canción "Kilómetros" de Sin Bandera, logrando una devolución perfecta del jurado: tres "palancas arriba" por parte de Pintos, Baute y Barón, lo que le permitió continuar en el certamen.

La historia entre ambos, sin embargo, viene de mucho antes. En la Fiesta de la Confluencia de 2018, Gerónimo había cumplido uno de sus mayores sueños al cantar junto a Abel Pintos frente a más de 150 mil personas en la Isla 132. Aquel momento, que vivió entre lágrimas y emoción, marcó su vida para siempre y quedó grabado como uno de los recuerdos más importantes de su infancia.

Hoy, años después, aquel niño que subió al escenario impulsado por un cartel hecho por su madre volvió a encontrarse con su ídolo, esta vez como participante de un programa televisivo y con la misma pasión intacta. Una historia que demuestra cómo los sueños, cuando se sostienen en el tiempo, pueden volver a cruzar caminos.