Britney Spears volvió a quedar en el centro de la escena, pero esta vez por un episodio delicado en su vida personal. Según lo que informó TMZ, ingresó a un centro de rehabilitación de forma voluntaria, luego de haber sido detenida semanas atrás por conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas en California.
El hecho ocurrió el 4 de marzo en las afueras del condado de Los Ángeles, cuando efectivos policiales notaron signos de deterioro en la cantante durante un control. Las autoridades sostuvieron que la artista se sometió a pruebas de sobriedad en el lugar y posteriormente fue arrestada por manejar bajo la influencia de sustancias. Horas después, recuperó la libertad.




