El barril de crudo Brent avanzó a US$ 114,60 y el WTI superó los US$ 102 ante la intensificación del conflicto en Medio Oriente y el ataque hutí a una refinería clave en el golfo Pérsico. La suba golpeó a las bolsas europeas y a Wall Street, mientras suma presión a los precios de los combustibles en el país.
El precio internacional del petróleo crudo aceleró su marcha alcista este viernes y se acercó a la barrera de los US$ 115 por barril, alcanzando cotizaciones máximas no registradas desde fines de abril. La disparada en los mercados de materias primas responde a la intensificación de las hostilidades bélicas en Medio Oriente y a la latente amenaza de nuevos desabastecimientos en la oferta energética global.
En el mercado de Londres, el barril de Brent —referencia directa para las operaciones de exportación y refinación en la Argentina— registró una suba del 1,1% hasta ubicarse en US$ 114,60. En simultáneo, el crudo estadounidense WTI avanzó 1,5% y se comercializó a US$ 102. El salto en las cotizaciones se vio acentuado tras confirmarse que la mayor petrolera del mundo debió evacuar preventivamente las instalaciones de su refinería neurálgica en el golfo Pérsico debido a una serie de ataques con drones y proyectiles lanzados por fuerzas hutíes.
La escalada en el costo de los hidrocarburos reavivó los temores de presiones inflacionarias a escala planetaria, condicionando las expectativas de los analistas e inversores ante la reunión de política monetaria que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantendrá los días 27 y 28 de octubre.
El encarecimiento del barril tiñó de rojo a las principales plazas bursátiles del mundo:
Europa: la Bolsa de Fráncfort cayó 0,8%, la de París cedió 0,7% y el índice de Londres retrocedió 0,52%.
Wall Street: en el mercado de futuros estadounidense, el Dow Jones cedió 0,66%, el S&P 500 retrocedió 0,30% y el tecnológico Nasdaq bajó 0,16%.
En el frente doméstico, el recalentamiento de las referencias internacionales representa un desafío directo para los costos de refinación de naftas y gasoil. Aunque las petroleras y el Gobierno aplicaron esquemas de desacople parcial entre las tarifas minoristas en surtidor y la volatilidad del Brent en los últimos meses, el nuevo salto del barril añade presión sobre los márgenes operativos de las estaciones de servicio y la estructura de costos de transporte.