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El FMI descartó riesgos por la suba de la morosidad en la Argentina

El organismo multilateral aseguró que el nivel de deuda de los hogares es bajo en relación con el PBI y que la banca cuenta con liquidez y previsiones suficientes para cubrir impagos, al tiempo que respaldó la reforma del BCRA.

Jueves, 10 de Setiembre de 2026

La vocera del Fondo Monetario Internacional (FMI), Julie Kozack, descartó este jueves que el repunte de los atrasos en los pagos constituya una amenaza de desestabilización para la plaza financiera argentina. Pese a que las estadísticas oficiales reflejan una irregularidad del 7,7% en el volumen total de financiamiento, con picos que trepan al 12% en saldos de tarjetas de crédito y superan el 16% en préstamos personales, el organismo con sede en Washington ratificó que mantiene un seguimiento técnico continuo sobre la situación de los hogares y concluyó que el fenómeno no configura una vulnerabilidad sistémica de gravedad.



El diagnóstico multilateral descansa en la reducida penetración del apalancamiento doméstico en la economía real y en los colchones de solvencia de las entidades comerciales. Kozack puntualizó que la deuda de las familias argentinas se ubica en torno al 8% del Producto Bruto Interno (PBI), un registro sustancialmente menor al de la mayoría de los países de América Latina. En paralelo, destacó los estándares de capitalización y liquidez del sector bancario, remarcando que las previsiones contables cubren más del 85% de los préstamos en situación irregular, en línea con la postura que había adelantado recientemente la directora gerente del 
organismo, Kristalina Georgieva.


La necesidad de expandir el crédito y el respaldo a las reformas


Lejos de sugerir restricciones operativas, la portavoz del FMI enfatizó que el desafío de mediano plazo radica en canalizar el ahorro interno hacia la inversión productiva para superar la reducida escala histórica del sistema financiero local. En este marco, valoró las iniciativas gubernamentales destinadas a estructurar fuentes de financiamiento a largo plazo y otorgó un explícito respaldo al proyecto oficial para reformar la Carta Orgánica del Banco Central, considerando que la iniciativa apuntalará la desinflación y consolidará la recuperación de los ingresos reales de la población.


En su balance sobre la marcha económica, el Fondo volvió a destacar los resultados del plan de estabilización del gobierno de Javier Milei, subrayando los avances en materia de superávit fiscal, baja de la inflación y recomposición de reservas internacionales, factores que redundaron en una caída del riesgo país y en mejoras crediticias. No obstante, el organismo advirtió sobre la conveniencia de diversificar los motores del crecimiento -hoy concentrado en los complejos energético, minero y agropecuario- y remarcó la importancia de avanzar en obras de infraestructura vial y ferroviaria para blindar al país frente a futuros shocks externos.