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Tras el reclamo del Banco Central, las entidades financieras recortan tasas para refinanciar deudas

Luego de que la autoridad monetaria instara a asumir pérdidas por el costo del crédito, las entidades públicas y privadas lanzaron esquemas de rescate para morosos.

Jueves, 10 de Setiembre de 2026

Con el impacto del sobreendeudamiento de los hogares instalado en el centro de la agenda pública, los bancos y las compañías del sector fintech salieron a intensificar sus programas de reestructuración crediticia para buscar un entendimiento entre privados. El movimiento cobró mayor dinamismo tras los recientes cuestionamientos del vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), quien exhortó al sistema financiero a asumir el costo económico de las carteras vencidas, advirtiendo que las elevadas tasas vigentes inducen a la mora e impiden el recupero de los saldos. En respuesta a esa señal oficial, la banca pública encabezó los primeros recortes nominales sobre sus líneas de auxilio financiero.

El Banco Nación (BNA) anunció una rebaja en su tasa para refinanciar deudas del 35% al 29% anual, orientada a desahogar el flujo financiero de los deudores. Según las estimaciones de la entidad, para un crédito tipo de $10 millones cancelable a 60 meses, la cuota desciende de $354.900 a $317.400, lo que implica un ahorro mensual de $37.500 (una baja del 10,6%) y una reducción total de $2,25 millones nominales a lo largo de todo el contrato. En lo transcurrido del año, la institución pública gestionó más de 109.000 refinanciaciones que alcanzaron a unos 95.600 usuarios, sumándose al camino transitado por el Banco Ciudad, cuyo plan aprobado en la Legislatura porteña contempla tasas tope del 35% anual y un plazo promedio de 24 meses, logrando contener su mora en un 6,5%, la mitad del promedio de la plaza.

Las líneas de la banca bonaerense y el reparto del mercado

En esa misma línea de contención social, el Banco Provincia (BAPRO) puso en marcha préstamos personales para atender a usuarios en situación de mora temprana con atrasos inferiores a 90 días, aplicando una tasa del 39% anual para solicitantes con ingresos de hasta cuatro salarios mínimos. Para saldos impagos en resúmenes de tarjetas de crédito, la banca estatal bonaerense fijó una alícuota del 41% anual con un horizonte de cancelación de hasta cinco años, presentándolo como el costo financiero total más competitivo del sistema.

En el sector privado, en tanto, las instituciones mantienen mayor hermetismo tarifario y apuestan por esquemas individuales. Ante la Cámara de Diputados, voceros de la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) y de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA) remarcaron que el sector ya regularizó cerca de 500.000 contratos en mora, absorbiendo quitas de capital, menores intereses y prórroga de plazos. Un informe de la consultora EcoGo reveló que el Banco Galicia lidera el volumen de reestructuraciones con el 32% del mercado, seguido por el Banco Provincia, el Banco Santander y el Banco Nación.

El escenario de las billeteras virtuales y la búsqueda de acuerdos

La situación en las plataformas digitales refleja una dimensión paralela del endeudamiento masivo. De acuerdo con cifras de la Cámara Argentina Fintech, existen unos 2,4 millones de usuarios en condición irregular, aunque desde la entidad aseguraron que el 90% ya recibió alguna propuesta de refinanciamiento o esquema de facilidades para preservar su historial crediticio.

Tanto la banca extranjera agrupada en ABA como las empresas de finanzas digitales insistieron en que los deudores atiendan los llamados de regularización, señalando que las refinanciaciones actuales se pactan a tasas sustancialmente más reducidas que las fijadas en los contratos originales. Esta estrategia de negociación individual busca desactivar el avance de proyectos legislativos en el Congreso que pretendan regular de forma obligatoria las condiciones de refinanciación o imponer restricciones tarifarias al negocio crediticio.